Informe de Estabilidad Financiera

Ramón Nuñez Ramírez

El 20 de diciembre de 2017 la Junta Monetaria aprobó la propuesta de creación de un Comité de Políticas Macroprudenciales y Estabilidad Financiera, cuyo objetivo es evaluar el riesgo sistémico y estabilidad del sistema financiero, con el propósito de someter ante la JM los proyectos de creación o modificación de los instrumentos de políticas macroprudenciales que se consideren necesarios para prevenir y reducir los riesgos que puedan afectar la estabilidad macroeconómica y financiera del país y justamente uno de los productos de dicha comisión es el “Informe de Estabilidad Financiera” a disposición de los interesados en la página web del Banco Central.
El informe parte de la evaluación del entorno macroeconómico; en cuanto al mundial caracterizado por una recuperación de la economía mundial y los principales riesgos, especialmente para las economías emergentes, son la elevación de la tasa de política en los EU, los conflictos políticos y las incertidumbres derivadas de las nuevas políticas comerciales en EU. En cuanto al entorno nacional se caracteriza por elevado crecimiento, baja inflación, y un déficit en cuenta corriente y fiscal adecuados para preservar la estabilidad.
En el capitulo #3, sobre “Balance de Riesgos”, se elaboró un Mapa de Estabilidad Financiera, el cual presenta un análisis descriptivo de los principales riesgos a que está sometido el sector financiero, como son el macroeconómico y los propios del sistema como riesgos de liquidez, de tasa de interés, de crédito y riesgo cambiario, así como la rentabilidad y la solvencia; por cierto cada uno de estos riesgos son evaluados constantemente por las entidades financieras y la Superintendencia de Bancos.
Escapa al objetivo de este articulo profundizar en el modelo estadístico y la forma como se trabajan las series de todos los riesgos, pero el producto final es un gráfico con la Función de Distribución de la Clasificación de Riesgo y el Mapa de Estabilidad Financiera en cinco dimensiones, y las conclusiones más importantes son que el riesgo al entorno macroeconómico se ha reducido desde la evaluación de junio 2017, gracias a la solidez de los fundamentos macroeconómicos, en cuanto a los riesgos están todos por debajo de la última evaluación con excepción del riesgo de liquidez, mientras la dimensión de rentabilidad y solvencia se sitúa en la misma posición que en junio de 2017; pero estimo que estas han mejorado en base a los resultados a septiembre de este año que traté en el artículo de la pasada semana (“Sector Financiero con números brillantes a septiembre”).
También en ese apartado se realizaron pruebas de estrés que son poderosas herramientas macroprudenciales y permiten medir la vulnerabilidad de las entidades del sistema financiero ante escenarios de schock y se realizó una para la Solvencia, asumiendo una caída del producto de 2%, como aconteció en la crisis de 2003, resultando que todos los subsectores demostraron a nivel agregado que no se afectó su Índice de Solvencia, aunque en el caso de Las Corporaciones de Crédito y los Bancos de Ahorro y Crédito la morosidad aumentaba a 15.4% y 15.2% respectivamente, también se realizaron pruebas de estrés para la liquidez y resultó que el sistema financiero soportó un escenario de 50% de devaluación ya que cuentan con adecuados niveles de liquidez. El estudio presenta el Índice de Tensión Financiera usando indicadores de rentabilidad (ROA Y ROE), capital y liquidez, morosidad, apalancamiento y también asumiendo un escenario similar al de 2003 y las entidades mostraron un buen desempeño.
El Informe de Estabilidad Financiera dedica el capítulo#4 a la Política Macroprudencial; tema que hoy es clave en todos los bancos centrales, especialmente después de la grave crisis financiera global, y Republica Dominicana, con el Banco Central a la cabeza, está dando pasos firmes con las políticas macroprudenciales para garantizar la estabilidad del sistema financiero.