Interior y Policía: ¿un supra poder?

Eulogio Santaella.

Da la impresión de que el Ministerio de Interior y Policía es un supra poder que está por encima de todas las instancias del Estado cuando preserva, a expensa de la desgracia de la familia dominicana, los intereses mercuriales de las empresas licoreras que operan en el país.
De nada han valido las críticas y sugerencias de distintas entidades públicas y privadas, iglesias, grupos profesionales, editoriales de los principales diarios del país y opiniones ciudadanas en contra del levantamiento de la disposición que regula el horario de consumo de alcohol.
Hasta el director de la Policía, subalterno jerárquico de dicho ministerio, se permitió criticar la medida por las complicaciones y gastos extras que conlleva extender los patrullajes para prevenir accidentes, pleitos y otras situaciones entre los borrachos trasnochados.
Ni hablar de la secuela de males que conlleva el uso excesivo del alcohol porque el tema ha sido ampliamente debatido por profesionales competentes, que con cifras y estadísticas han demostrado el incremento de los accidentes de tránsito, riñas y crímenes pasionales bajo sus efectos.
Ante tanta indiferencia del Ministerio de Interior y Policía frente al clamor de la sociedad, solo nos queda esperar que el presidente de la República, licenciado Danilo Medina, haga de “Chapulín Colorado” y al igual que como actuó con el caso de la Ley Migratoria de la ONU, resuelva a favor del pueblo.
De lo contrario, tendríamos que convenir en que la disposición administrativa de su subalterno, contó desde el principio, con su visto bueno para favorecer a las grandes licoreras en perjuicio de la familia dominicana en estos tiempos que debierán ser de paz, moderación y amor.