¿Jornada contra la chikun-pobreza?

Desafortunadamente somos pobres en forma integral, con inclusión de nuestra pobreza institucional, que nos somete a la vergüenza de tener que cambiar los nombres de nuestros males (“dengue por chikungunya”) tal vez buscando aparecer como vencedores de uno viejo y atacados por uno nuevo, en lo que podría ser una estrategia calculada para no evidenciarnos como incapaces o ineficientes, ya que solo se “anunció” sin dar más detalles, el resultado de una prueba serológica que se realizó en el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, que “confirmó” la presencia en el país de la chikunkunya, sin que se haya hecho un desglose técnico o de laboratorio de los casos, incluyendo los diagnósticos diferenciales con (más de cinco) otras enfermedades que pueden confundirse con el dengue y la chikunkunya, con erupción cutánea incluida.

El supuesto “desborde” de las emergencias en los hospitales públicos con enfermos de chikunkunya, coincidió con asambleas y denuncias del Colegio Médico Dominicano (CMD) sobre las precarias condiciones hospitalarias, así como con las informaciones internacionales que alejaron a potenciales turistas, lo cual motivó una reunión gubernamental que generó la idea de una “jornada nacional contra la chikunkunya” dando nuevamente fe de nuestra debilidad científica o intelectual ya que es harto conocido que, tanto el dengue como la chikunkunya están ligados a la pobreza, porque los pobres no tienen adecuadas condiciones medio-ambientales ni de saneamiento público para estar libres de criaderos de mosquitos o brotes epidémicos favorecidos por la desnutrición; pero aún así, todavía, existen funcionarios que quieren hacer creer que la pobreza se combate con jornadas y operativos y, por aparentar que hacen algo, hacen el ridículo.