“Juana, una locura de amor”

La obra

Especial para HOY/¡Alegría!

Juana Primera de Castilla, Aragón y Navarra, hija de los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, no pasa a la historia por sus ejecuciones como soberana, pasa como “Juana la Loca”, la que enloqueció de amor.

Entre historia y leyenda, realidad y ficción, el magnífico texto del dramaturgo Pepe Cibrián Campoy, de rica prosa poética, nos lleva al encuentro en su prisión de Tordesillas, con esta atormentada mujer, víctima de las pasiones del poder y las infidelidades del amor. El énfasis esta puesto justo en su relación con Felipe de Hadburgo “El Hermoso” de quien se enamora hasta la obsesión.

El unipersonal de Cibrián revela rasgos dialógicos, Juana en medio de su obnubilación está consciente de su situación y se dirige a un interlocutor imaginario, cuya presencia es necesaria e imprescindible para dar significancia a sus cavilaciones.

Este diálogo interiorizado, esencia del monólogo, ha sido elemento fundamental en esta puesta en escena del experimentado director teatral Manuel Chapuseaux, quien al materializar el sujeto imaginado, presente siempre, a veces sombra, silencio, voz o eco, convierte la pieza en un unipersonal compartido.

El espacio escénico, una lóbrega estancia, donde el personaje purga sus pasiones, está delimitado por la escenografía en la que predomina el color negro, alegoría de encierro y soledad. Lorena Oliva encarna a Juana creando su propio espacio lúdico, en el que decanta el gesto elocuente y los recursos expresivos de gran potencial dramático, lo que le permite conseguir el matiz de cada personaje, y exteriorizar a profundidad cada elemento de su propio drama. Hay además en esta actriz, la que vemos actuar por primera vez, un buen manejo de la movilidad escénica y una perfecta dicción. Damos pues la bienvenida a la escena dominicana, a esta actriz argentina radica en el país, donde ha creado un espacio teatral alternativo, dedicado a niños y adolescentes.

El sujeto imaginado, la “presencia” corporeizada por Canek Denis, es persuasiva, el actor maneja a conciencia el silencio de la palabra reprimida y la movilidad plástica a veces imperceptible, convirtiéndose en elemento esencial de esta propuesta, parte sustancial de una escena semiotizada, donde un simple paño negro, es símbolo plural arbitrariamente escogido, que evoca un referente. Las luces y los fragmentos musicales, contribuyen a la creación de la atmósfera. La experiencia de Chapuseaux en esta puesta en escena ha sido determinante, el énfasis en el “tempo” proporciona el ritmo apropiado a las transiciones, y permite la percepción de la obra en su justa dimensión, ciertamente el director sabe crear la magia teatral.

Un público amante del buen teatro colmó a totalidad la platea de la Sala Ravelo, tras el éxito obtenido.

ZOOM
En otro escenario
“Juana, una locura de amor” será presentada los días 7 y 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Mujer, en la Sala Laura Beltrán del Colegio Babeque en la calle Roberto Pastoriza del ensanche Naco.


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