Junior Noboa sorprende y renuncia del Licey

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Rumores son rumures y la realidad es la que cuenta… ¡Junior Noboa renunció como gerente general de los Tigres del Licey!
La noticia corrió ayer como pólvora y en 10 minutos fue la principal tendencia del país.
Luego de algunas conversaciones, Noboa entregó ayer su carta de despedida al equipo azul.
Ingeniero
Jaime Alsina
Presidente del Licey
Estimado amigo:
Por este medio le informo a usted y a la directiva de los Tigres del Licey mi decisión irrevocable de retirar mis intenciones de continuar como Gerente General del equipo la próxima temporada.
Agradezco a usted y la directiva completa el apoyo y confianza que me ofrecieron en estos 2 años de funciones.
Me siento satisfecho de la labor rendida, en especial porque en mis años fuimos a dos Finales y logramos la corona número 22.
Tengan en mí un amigo por siempre.
Atentamente:
Junior Noboa.
¿Por qué se produjo este divorcio?
Según reportes llegados a HOY, en condiciones normales, Junior Noboa debió estar de regreso como gerente general del Licey.
Y la razón principal es que en dos años llevó al equipo a dos últimos juegos de la Final y ganó un campeonato contra las Aguilas.
Sin embargo, una pobre comunicación condujo esta relación hacia el fracaso y eventual partida de Noboa como gerente.
La derrota del Licey, de manera cerrada contra las Aguilas, fue muy dolorosa, y requería que las partes se tomaran un “tiempito” para que se calmaran las aguas y el dolor de la caída curara. Sin embargo, algunos sectores de la prensa indispusieron a Noboa contra el equipo Azul.
Lo colocaron en una posición de que por sus logros en dos años era un decreto que tenían que darle una nueva extensión.
La directiva azul pensaba retenerlo, pero antes se debía aclarar algunos puntos de discrepancias sobre el manejo del equipo.
Como no se agotó ese paso, Noboa entendió que no lo querían o que no lo estaban valorando en su justo nivel. En ese trayecto, Noboa escuchó ofertas de los Gigantes del Cibao y los Toros del Este, y eso sí molestó a algunos ejecutivos del Licey, que a partir de ahí no se sintieron conformes.
En pocas palabras, intentar acelerar un proceso, al final, provocó que Noboa se desesperara y le dijera adiós al equipo.