Juntos podemos

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El presidente Barack Obama ha proclamado enero del 2017 como Mes Nacional de la Prevención de la Esclavitud y la Trata de Personas en Estados Unidos, lo cual representa una oportunidad para que todos nos dediquemos a la lucha contra la trata de personas. La Organización Internacional del Trabajo ha estimado que la esclavitud moderna en todo el mundo abarca aproximadamente 21 millones de víctimas en cualquier momento. Los traficantes usan una variedad de tácticas que incluyen la fuerza, el fraude o la coerción para controlar y explotar a sus víctimas- hombres, mujeres y niños por igual – y frecuentemente se dirigen a poblaciones vulnerables, incluyendo migrantes que buscan oportunidades en el extranjero, refugiados que huyen de conflictos o desastres naturales, jóvenes fugitivos, personas con discapacidades y personas de la comunidad LGBTI. Estas víctimas son sometidas a prostitución o a trabajo forzado tales como mendigos, trabajadores de fábricas y trabajadores agrícolas.
A pesar de los avances en la lucha contra la esclavitud moderna, los traficantes siguen encontrando nuevas formas de operar en la era de la globalización y del Internet. Es por eso que el movimiento contra la trata de personas necesita que cada gobierno, comunidad e individuo – incluyéndolo a usted – tomen medidas en la lucha contra este mal. Al trabajar junto con la sociedad civil, defensores, sobrevivientes, comunidades de fe, el sector privado, las fuerzas del orden público y el mundo académico, el Gobierno estadounidense continúa explorando nuevas e innovadoras formas de acabar con la difícil situación de las víctimas de trata en todo el mundo y prevenir el crimen.
En los Estados Unidos utilizamos un proceso centrado en las víctimas que se enfoca en enjuiciar a los traficantes y sus cómplices, fortalecer las protecciones de las víctimas y mejorar los servicios que les ayuden a ser autosuficientes y desarrollar nuevas herramientas y métodos para prevenir este crimen. En la República Dominicana, la cooperación entre el Gobierno y la sociedad civil que ha llevado a más investigaciones, procesamientos exitosos y una mayor asistencia a las víctimas, sirve como modelo para ampliar la ejecución y protección de las víctimas de trata. Estos casos son difíciles de descubrir, además de complicados y costosos de investigar y enjuiciar. El Ministerio Público dedica un esfuerzo significativo para hacer frente a estos crímenes, pero necesita más recursos para encontrar y castigar a los criminales que explotan a las víctimas de tráfico.
Cada persona tiene un rol en la eliminación de la trata de personas. Cada voz adicional contra la trata de personas, ya sea expresada durante discusiones familiares, cartas a oficinas del Gobierno, o a través del aprendizaje de cuáles productos en las tiendas locales se han hecho con trabajo forzado, representa una contribución vital a la lucha. Una de las maneras más importantes de hacer la diferencia es aprender más sobre las manifestaciones comunes de la trata de personas en su comunidad y familiarizarse con los signos de la misma. La trata de personas a menudo se confunde con el contrabando humano, pero no son lo mismo. El contrabando humano es el transporte ilegal de personas a través de fronteras. Los niños y adultos son víctimas de trata cuando se ven obligados a cometer actos sexuales o son coaccionados a otro tipo de trabajo forzoso. Aunque muchas víctimas de trata también son objeto de contrabando a través de las fronteras, la trata de personas también puede ocurrir en sus casas, o muy cerca de las mismas. Una organización de la sociedad civil descubrió que solo el 6% de niños identificados como víctimas de trata en la República Dominicana habían emigrado de Haití. La gran mayoría eran niños dominicanos. Tristemente, algunos padres u otros miembros de la familia explotan a sus propios niños para su beneficio. En otros casos, niños y adultos son obligados a vivir y trabajar en restaurantes y bares. Estos casos son muy difíciles de descubrir. Las autoridades dependen de consejos e informes de testigos y observadores.
El cambio se inicia con la conciencia, educación y comprensión de que cuando todos nosotros-gobiernos, empresas, comunidades e individuos- trabajamos juntos, tenemos la fuerza para erradicar la esclavitud moderna. Si fuera tu hija, hermana, hermano, sobrina o sobrino, ¿no querrías que tu vecino, o incluso un extraño, dijera algo para ayudarles? Da hoy el primer paso para terminar con la trata de personas: aprende las señales y cuando vea a alguien que puede ser víctima de trata, dígalo. Tome el tiempo hoy para consultar con el Ministerio Público para saber sobre cómo puede ayudar. Juntos, podemos poner los ojos en todos los rincones del mundo para combatir la esclavitud moderna, identificando y protegiendo a las víctimas, disuadiendo y persiguiendo a los traficantes, y capacitando a los sobrevivientes para que restablezcan sus vidas.
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James Brewster ES Embajador de los Estados Unidos en la República Dominicana.


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