Juventud Tamayo apuesta a su desarrollo y al rescate de letargo

25_03_2017 HOY_SABADO_250317_ El País12 A

La delincuencia, el desempleo, el microtráfico de drogas, la violencia, la falta de oportunidades y un falso modelo creado por la migración, forman parte del coctel de males que afectan a la juventud de Tamayo, provincia Baoruco, pueblo destacado en otras décadas por su desarrollo cultural y deportivo.
Dicen que los pueblos siempre avanzan hacia el porvenir, pero Tamayo parece que ha involucionado y la juventud ha sido la principal víctima de la situación, según el testimonio externado en la Esquina Joven de Hoy por Leavit Ventura, Solsi Peña y Keilin Mora Medina.
Impulso. Para contribuir a revertir la situación, explicaron, fue creada el 22 de enero la Asociación Pueblo Unido por Tamayo (Apunta), de la cual dirigen el capítulo de Juventud junto a otros jóvenes residentes en la Capital y en el propio municipio.
El ideólogo de la organización es Yamil Matos.

“A raíz de la situación nació la necesidad de crear Apunta, que surge del interés de rescatar nuestro pueblo”, dijo Solsi Peña.
Refirió que como ella, muchos tamayeros dejaron de visitar el pueblo por la situación de violencia y delincuencia.

Planes. Entre los planes inmediatos que tiene Apunta, explicó Ventura, está la instalación de una funeraria, un destacamento policial, dotar al hospital de una ambulancia, al Cuerpo de Bomberos de un camión, y ayudar en la educación de los munícipes.
Por tal motivo fueron donados al municipio 20 bancos para el parque municipal, 100 tanques para depósito de basura y decenas de zafacones y lámparas eléctricas, detalló Ventura, quien destacó que en la organización no existen banderías políticas.
“El pueblo ha decaído mucho en lo cultural y deportivo. También, los valores se han perdido”, dijo.
El sueño de la mayoría de jóvenes tamayeros es emigrar a España “y regresar parao”. Esa situación se contrapone al deseo de tener una carrera universitaria.
La universidad más cercana al municipio está a unos 45 minutos, en Barahona o Neiba. Otra opción es el traslado definitivo donde un pariente a la Capital.
“A raíz de la salida de muchos jóvenes a España, que aún mandan sus remesas y mantienen sus familias, se ha producido un distanciamiento de lo que es la cultura de Tamayo y se ha mezclado con la española”, expresó Ventura, quien es profesor de educación física en un centro educativo.
Dijo que ese envío de remesas, a veces sin la supervisión de los padres, que están en el exterior, ha hecho daño a jóvenes, que prefieren utilizarlo en bebidas y otros vicios.
Refiere que esa situación se ha ido agravando y generando mucha violencia.
Por esta razón hay tamayeros residentes en la Capital que prefieren no ir a su pueblo.
“Se produjo un completo desorden, en lo que antes era el orgullo nuestro. Me refiero a su parque”, indicó. Con el apoyo de la Dirección General de Embellecimiento, Apunta se propone mejorar el lugar, que lleva el nombre en honor al cacique Enriquillo.
Al recapitular sobre los principales problemas que afectan a los jóvenes de la comunidad, citó, además, la dejadez en la práctica deportiva, a pesar de tener instalaciones para esos fines, por la falta de instructores, dijo Ventura.
Recordó que el voleibol era tan importante en Tamayo que hubo un tiempo que de 12 miembros de la selección nacional masculina, siete pertenecían a esa demarcación.
Recordó que allí nació el inmortal Héctor Romero.
Considera que ha habido fallos de las autoridades, tanto municipales, como del Gobierno central.
Banda sin instrumentos. Keylin Mora, un joven arquitecto, y que ahora incursiona en la música, a través de la orquesta “La Revolución Salsera”, dice que el problema en este municipio es a todos los niveles.

Recuerda que antes de salir a la Capital, además de a la iglesia, perteneció a la banda de música municipal, pero hoy los jóvenes no pueden hacerlo porque no hay instrumentos. En la banda de música de Tamayo se formaron destacados músicos y compositores como Cheo Zorilla, Armando Olivero, Milton Matos, Raldy Ramírez y Moisés Nova, entre otros.
Su queja abarca la falta de infraestructuras como calles y el sistema sanitario, el cual, expresó, desde que llueve se inunda.
Los jóvenes reclaman la construcción de un mercado, un destacamento policial, reconstrucción del hospital y una extensión de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD.


COMENTARIOS