La CAASD dejó resbaladero de burro en la Leonor de Ovando

teofilo-quico-tabar

Lamentablemente me veo en la obligación de acceder a los reclamos de los vecinos de la calle Leonor de Ovando, incluyendo INABIMA, ante la situación que atravesamos los residentes en este sector. Así como los transeúntes que se movilizan hacia varias vías, producto del atolladero que han dejado la CAASD y Obras Públicas desde hace tres semanas.
En realidad, habitantes de algunas viviendas de la calle Leonor de Ovando habían solicitado auxilio a la CAASD para la reparación del alcantarillado o tuberías de desagüe de aguas negras, ya que provocaba problemas y mal olor en el vecindario. A lo que dicha entidad, aunque mucho tiempo después, acudió.
Comenzaron la reparación hace tres semanas. Un domingo por cierto. Pero al no poder resolver el daño ese día, porque según ellos estaban fuera de sus posibilidades, ya tarde de la noche, dejaron el trabajo para luego. Medio taparon el hoyo, no dejaron señal alguna de No Paso, y al transitar una guagua de transporte, se le enterraron las dos gomas de atrás. Y ya se puede imaginar lo sucedido.
Dos días después, vino otra brigada de la CAASD, acompañada de una pala mecánica o retroexcavadora, y abrieron en medio de la calle una brecha de aproximadamente metro y medio de ancho, de una esquina a la otra. Procediendo a cambiar las viejas tuberías de barro por PVC, y taparon el hueco. Para que Obras Públicas se encargara de reparar o asfaltar el tramo afectado. Alegaron que esa no era tarea suya.
Pero sucedió, que en el proceso de apertura de la brecha, rompieron varias de las tuberías de agua que van a las residencias. Por lo que, al tapar la brecha abierta con la misma tierra, comenzó a brotar agua por varios sitios, creándose un atolladero o resbaladero de burro como decía el ex vicepresidente de la República Lic. Goico Morales de su finca. Esa agua, más las lluvias, provocan deslizamiento y hundimiento, creando pozos de lodo de barro que corre por calles y cunetas, ensuciando transeúntes y viviendas.
Se hicieron reclamos y reportajes de prensa sobre el atolladero. Y no se puede negar que hicieron intentos por reparar las filtraciones de agua, Pero lamentablemente no han logrado repararla totalmente. Por lo que sigue manando agua, continúa el atolladero, y aumenta la desesperación de los vecinos del sector de Gazcue o Ensanche Lugo.
El último que pasó por el lugar dijo que la CAASD tenía otros problemas prioritarios que corregir. Que lo del salidero de agua es un asunto simple. Que lo importante era el problema de las tuberías de arrastre y fueron cambiadas. Que lo que queda es asunto de Obras Públicas.
Y en cierto modo es así. Pues cambiaron las tuberías, la reparación de la filtración de agua es simple, y asfaltar o apisonar la calle no es asunto de la CAASD, sino de Obas Públicas. Perfecto. Muy bien. Pero caramba, para no decir ¡cojollo¡, seguimos en medio de un atolladero, a tan solo cuatro cuadras del Palacio Nacional.