La Ciénaga y el desalojo

La construcción de viviendas en muy precarias condiciones en zonas altamente vulnerables como las orillas de los ríos y cañadas muestra la realidad de una gran parte de nuestra población que emigra desde comunidades rurales hacia zonas urbanas buscando alternativas de sobrevivencia por su condición de pobreza y/o pobreza extrema. Alrededor de ríos y cañadas existen muchos barrios en nuestro país, tanto en el Gran Santo Domingo, Santiago y casi todas las provincias.
Las personas que viven en las orillas de los ríos han hecho un gran esfuerzo por construir una vivienda en malas condiciones (para nosotros), pero una vivienda propia con un gran valor para estas personas. El bajo costo de los terrenos en zonas de riesgo los convierte en el único lugar accesible para las personas que emigran continuamente de los campos del país.
Otra de las razones de la construcción de viviendas en zonas de riesgo es la ubicación geográfica de estos barrios que están en las riberas de los ríos o que tienen cañadas con terrenos aún baldíos donde se puede construir.
La ubicación geográfica permite a sus residentes movilizarse con bajos costos de transporte para el acceso rápido a: mercados, hospitales, escuelas, liceos, avenidas y lugares de ubicación de productos y servicios del sector informal. El proceso de asentamiento no es individual ni aislado, es parte de un tejido social sostenido en relaciones primarias que ofrece apoyo y solidaridad en necesidades y calamidades.
La Ciénaga es uno de esos barrios, residen allí miles de familias desalojadas de otros barrios o que han emigrado de distintas comunidades rurales del país. Este barrio ha sufrido varios desalojos parciales. Cuenta con un proceso organizativo y de intervención urbana liderado por Copadeba, Ciudad Alternativa y Codecigua. Además de un Plan de Desarrollo Urbano que es Plan Cigua.
El gobierno anunció recientemente el desalojo de unas 1,400 familias en La Ciénaga para construir una vía y varias obras de equipamiento social. A las familias se les indemnizará o pagará su vivienda (HOY, 13 enero 2018: 4A).
El anuncio de esta medida nos deja ante varias interrogantes:
¿La entrega de dinero a las familias le ofrece la garantía de acceso a una vivienda digna a sabiendas del déficit habitacional existente?
¿Esta medida no introducirá a estas familias en nuevos círculos de vulnerabilidad y riesgo de establecerse de nuevo en viviendas a orillas de ríos y cañadas de otros barrios porque son las de menor costo?
¿A su vez no tendrá esto impacto en el crecimiento de zonas vulnerables, bolsones de miseria en las periferias del Gran Santo Domingo y con ello la inseguridad?


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