La codependencia y los amores que matan

José Miguel Gómez
José Miguel Gómez

Literalmentehay “amores” que matan. Pero un amor que mata no es amor. Un amor que maltrata, denigra, humilla, acosa, controla, ofende, amenaza y pone en riesgo a la otra persona, eso no es amor; tiene un nombre y se llama codependencia.
La codependencia es como una adicción al amor y a la otra persona, que a su vez es otro dependiente, o enfermizo que nos hace vulnerables y riesgosos. Puede que la dependencia sea afectiva, emocional, económica, no importa de qué tipo sea, pero el codependiente ha perdido la libertad, la dignidad, la autoestima y la propia estructura yioca de su personalidad. Es una enfermedad donde se confunde la pasión y al amor con el sufrimiento.
En el amor sano hay cuidado, protección, seguridad, apoyo, comprencion, reciprocidad y consideración. Es un amor que nutre, oxigena, que deja crecer y estimula el bienestar de la pareja y la familia.
En la codependencia, es un “amor” controlador, asfixiante, de sumisión, de esclavitud, de posesión y de anulación de la propia personalidad, para permitir que la otrapersona nos ponga en riesgo nos humille, no controle o nos amenace, en fin, que también disponga de nuestros espacios, de la existencia y de la felicidad.
La persona codependiente es una víctima, un esclavo y prisionero de su maltratador emocional. Aunque vive el maltrato y sufrimiento, siente la necesidad y la presencia de su monstruo que le amenaza constantemente con abandonarla, y sepultarla para siempre si no se somete a las reglas, a los límites y controles impuestos, poruna estructura de poder que el maltratador reconoce, crea, y se empodera.
Pero la persona codependiente como víctima, aguanta, soporta, sufre, cede,y hasta se culpa y pide perdón por provocar a su verdugo. El rescatador o controlador, después de una estresante relación, mantenida en el malabarismo de un abandono y control, aparece como sobreprotector, el bombero que auxilia, perdona, escucha y acepta la disculpa de su víctima. Pero ¿qué origina la codependencia? Puede deberse a una crianza y una dinámica familiar disfuncional, de ambivalencia afectiva, de abandono y maltrato, de carencia y protección limitada, donde los niños sienten la confusión entre el cuidado y el maltrato, el abuso, las humillaciones y la afectividad controlada. De esa estructura se le dificulta a una persona madurar de forma sana y adaptativa para entenderse con su propia autoestima y su propia valía yoica. Pero también, la codependencia obedece a patrones de creencia y roles asignados desde la cultura, a través de los roles, la sumisión y la inequidad en la participación social. De esa cultura de lapatrifocalidad, del machismo y las relaciones de poder se estructuran sistemas de creencias distorsionadas y limitantes como: “para amar hay que sufrir”, “el que ama soporta y sufre”, “mía o de nadie”, “la mate por qué la amaba” “si me deja los dos a la tumba” etc. Esos son los amores que matan, donde existen personas dependientes y codependientes, de estructura de personalidad enfermiza, de creencias obsesivas, insegura, ansiosa, temerosa y limitada, que son incapaces de asumir el desprendimiento emocional, la libertad y la responsabilidad de su propia vida.
Para los enfermos del amor no existe la individualidad, el derecho, la equidad, la dignidad, la consideración por la otra persona. En la codependencia no hay desprendimientos, ni límites, ni estilo de vida diferente. Sencillamente, se respira con los pulmones de la otra persona, se nutre de la maledicencia y los traumas de la pareja enfermiza; pero se justifica, se minimiza o se niega la vivencia riesgosa y patológica en la que se sostiene una relación de codependencia.
Los feminicidiosson el resultado de daños colaterales de relaciones de alta peligrosidad, de codependencia, de relaciones de poder y de control, de una cultura machista que se niega a desprenderse de su control, y no dejan que la otra persona sea responsable de su existencia, de su estilo de vida, de su dignidad y de su derecho de vida.
Para abandonar la codependencia hay que trabajarse y dejarse acompañar en psicoterapiay en intervenciones que les permitan crecer, madurar, rescatarse, autocuidarse y protegerse en todas las áreas de la vida; desde la autoestima, la dignidad, el orgullo, los valores y la autoaceptación de ser una persona merecedora de bienestar y felicidad.