La diabetes es causa de ceguera

2C_¡Vivir!_10_1,p01

La diabetes mellitus es una enfermedad crónica caracterizada por un trastorno en la cantidad o calidad de la insulina producida por el páncreas para el control de los niveles de azúcar en sangre.
Este trastorno produce un daño directo sobre las paredes de los vasos sanguíneos, que ulteriormente conlleva a un deterioro y mal funcionamiento de los distintos órganos del cuerpo; siendo los más afectados: ojos, riñón, corazón y nervios periféricos. Esta enfermedad puede tener un origen congénito o adquirido.
Existen tres tipos de diabetes. La juvenil (diabetes tipo 1) es causada por una reacción autoinmune donde el sistema de defensa del cuerpo ataca las células que producen insulina.
La enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad, pero generalmente se desarrolla en niños o adultos jóvenes. La diabetes tipo 2, llamada diabetes de aparición en el adulto, representa al menos el 90 % de todos los casos y la diabetes gestacional (DMG) consiste en niveles altos de glucosa en sangre durante el embarazo.
Los factores de riesgo pueden ser: antecedentes familiares de diabetes, exceso de peso, dieta no saludable, inactividad física, aumento de la edad, alta presión sanguínea, etnicidad, discapacidad de tolerancia a la glucosa (igt), historia de diabetes gestacional o mala nutrición durante el embarazo.
Las complicaciones pueden causar insuficiencia y fallo renal, ceguera, enfermedades cardiovasculares, neuropatías y amputaciones de extremidades inferiores.
La carga de la enfermedad relacionada con la diabetes es alta y aumenta en todos los países impulsada por el aumento mundial de la prevalencia de la obesidad y los estilos de vida poco saludables. Las últimas estadísticas mundiales muestran una prevalencia global de 382 millones de personas con diabetes en 2013, que se espera que aumente a 592 millones en 2035.
El costo económico de esta enfermedad es excesivamente alto para el sistema de salud de cualquier país. Los costos totales de diabetes diagnosticada en los Estados Unidos en 2017, fueron 327 000 millones de dólares, los costos médicos directos, 237 000 millones y la reducción de productividad equivale a 90 000 millones de dólares.
Debido a estas cifras astronómicas, se entiende que lo más efectivo es la prevención, realizar campañas de educación para el mejor cuidado de los pacientes y reducir o retardar la aparición de sus complicaciones.
Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), se puede prevenir alrededor del 90 % de la pérdida de visión relacionada con la diabetes, pero la detección temprana es clave.
Las personas con diabetes deben someterse a exámenes anuales de la vista estrictos, incluso antes de que presenten signos de pérdida de visión. Sin embargo, los estudios muestran que el 60 % de los diabéticos no recibe los exámenes que recomiendan sus médicos. Por lo que se entiende que estamos muy por debajo en las campañas educativas.
Cuando los vasos sanguíneos en la retina del ojo (membrana fotosensible del ojo) experimentan algún cambio: escape de líquido o colapsan, o cuando aparecen vasos capilares anormales, se denomina a esto retinopatía diabética.


COMENTARIOS