La economía crece más de lo esperado

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El crecimiento que registra la economía supera las expectativas, lo informó el gobernador del Banco Central. Tiene razón, en enero el PIB avanzó 7% y 6.3% en febrero, promediando 6.7% en enero-febrero 2018. Podría cerrar el trimestre sobre 6%, superando en más de un punto porcentual el crecimiento enero-marzo 2017.
La demanda nacional (consumo e inversión) es responsable del veloz aumento del PIB, sigue impulsándolo no obstante los vientos huracanados que soplan en contra. Me refiero a factores externos que vulneran la economía, como el ambiente cargado de incertidumbre que Trump alimenta con su contrarrevolución, y el repunte del petróleo que parece se consolida sobre 60 dólares el barril. Ambos tienden a frenar el crecimiento.
El dinamismo de la demanda nacional, que explica alrededor de 80% de lo que crece el PIB, nos dice varias cosas. Uno, todavía no se agota el vigor inusitado de las medidas de expansión monetaria del Banco Central de agosto de 2017, en lo que se apoyo el FMI para su previsión de 5.5% para 2018, que sitúa el país entre los que más crecen. Implica nueve décimas más que 2017 y $180 mil millones de pesos ($4 mil millones de dólares) adicionales para la economía. Para que se reduzca el peso relativo del endeudamiento público, las autoridades deben asegurarse que la tasa de expansión de la deuda absoluta no supere 5.5%.
Dos, el mayor volumen de producto implica aumento del empleo neto, en 2018 podría superar la cantidad de 120,237 de 2017, que se tradujo en caída de 1.6 puntos porcentuales en la tasa de desocupación abierta y redujo el promedio de 7.1% en 2016 a 5.5% en 2017.
Sin importar que buena parte del trabajo neto creado sea informal, lo relevante es que sea de primera inserción y se mantenga en el mercado laboral, empuja el consumo de las familias. Por precarios que sean los salarios pagados, el incremento del empleo se trasladará a la renta disponible de los hogares, y por consiguiente, al consumo. Si en términos anuales el empleo crece 3%, es porque el consumo avanzó casi en la misma proporción, también el PIB si las exportaciones netas (exportaciones menos importaciones) no restan.
Tres, el aumento interanual de 7.8% de los depósitos financieros a abril 2018, sugiere que el mayor consumo de las familias no está excediendo la renta. Que la inaceptable inhumanidad de Trump bloqueada por jueces federales, no ha variado la incertidumbre de los consumidores. Deportaciones indiscriminadas en EE.UU. impactarían negativamente las remesas y las decisiones de compra de bienes duraderos en el mercado local.
Cuarto, el aumento de la incertidumbre externa y las alertas de ralentización de las inversiones por el riesgo del efecto global del alza de los tipos de parte de la Reserva Federal, no han quitado el sueño a inversionistas locales. Se espera, lo que es razonable, que el flujo inversión extranjera mantenga el dinamismo del pasado año cuando totalizó US$3,500 millones.
Finalmente, el crecimiento de la economía podría superar lo pronosticado por el FMI si las exportaciones crecen y las importaciones se moderan. Es decir, si las exportaciones netas restan menos a la demanda nacional.