LA EVOLUCIÓN DEL RELOJ DE PULSERA

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La industria del reloj está llena de apasionantes eslabones históricos que han ido conformando su evolución, como el origen de los relojes de pulsera tanto para hombres como para mujeres.
A propósito de que la semana pasada falleció el inventor del primer reloj de pulsera electrónico, René Le Coultre, repasamos la evolución de este accesorio tan útil como elegante.
Si bien en la actualidad cada vez más marcas se apuntan a la moda de los “smartwatch”, y cada vez los hacen más sofisticados, elegantes y prácticos, con sus pantallas táctiles capaces de registrar los pasos, la distancia recorrida y hasta marcan las calorías quemadas, no siempre han sido así, antes los relojes sólo servían para dar la hora y se llevaban como algo privado en los bolsillos.
Hasta la Primera Guerra Mundial (1914-1918) los relojes de pulsera eran solo para mujeres; los hombres preferían usar relojes de bolsillo colgando de una fina cadena al estilo tradicional, puesto que los de muñeca los creían similares a una joya femenina.
Según recoge la revista digital “elblogderelojes.es” fue Abraham Louis Breguet quien, en 1812, construyó el primer reloj de pulsera para Caroline, reina de Nápoles y hermana menor de Napoleón.

En los hombres. La misma publicación asegura que el pionero de la aviación brasileña Alberto Santos-Dumont pidió a su amigo y relojero parisino Louis Cartier que le fabricara un reloj que pudiera llevar muñeca.
Cartier Santos es por tanto uno de los primeros modelos de reloj de pulsera que existieron para caballero.
A lo largo de la Primera Guerra Mundial el reloj de pulsera se impuso entre los militares y finalmente también en la sociedad civil llegándose a convertir en una pieza puntual del vestuario de hombres y mujeres.
Hora de la modernidad. La aparición de los llamados relojes “inteligentes” en el mercado, que permiten a los usuarios tener acceso directo a internet desde sus muñecas, se dio en 2013.
Los gigantes Apple, Samsung y Google fueron los primeros en lanzar sus modelos de “smartwatches”.
Sin embargo, la idea de tener un “reloj conectado”, llevaba ya una década “barajándose” (Microsoft lanzó un primer prototipo en 2003).
Otros relojes aparecieron en el mercado, como el Pebble, que se conecta a los iPhones y a los “smartphones” a través de Android y avisa al usuario cuando tiene una llamada o un mensaje de correo electrónico.


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