La fábrica y el poderoso caballero en el PRD

PRD

La gente del pueblo dice “Estudiando, cualquiera saca 100” y el Dr. Leonel Fernández es una muestra fehaciente porque, siendo un estudioso de nuestra sociedad, la política, la historia y sus correlaciones en el mundo, predijo las sucesivas victorias electorales del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y calificó a su partido como “una fábrica” de presidentes.

Yo, sin ser tan estudioso como el ex presidente, me atrevo a pronosticar que el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) seguirá fuera del poder.

Miguel Vargas Maldonado está obsesionado con la idea de ser presidente de la República, pero, para mí, su esfuerzo y sacrificio visitando pueblos y parajes, abrazando y besando viejitas y muchachitos, no es resultado de un afán auténtico por “ayudar a resolver los grandes problemas de la nación”, sino consecuencia de sus ambiciones personales reforzadas por su convencimiento de que, mientras más dinero y poder se tienen, se vive mejor manejando recursos a expensas de la sangre, el sudor y las lágrimas de los demás, lo cual no es privativo de él, sino de la mayoría de los políticos.

Hipólito Mejía sueña con volver a ser presidente y, aunque no luce tan ambicioso como Miguel Vargas, sufre al no poder controlar el partido y manejar los cientos de millones que, gracias al Tribunal Constitucional y la Junta Central Electoral, maneja el señor Vargas.

En fin, la clave de la permanencia, hasta sabe Dios cuándo, del PLD en el poder, está en el más poderoso de todos los caballeros, don Dinero, que garantiza un PRD dividido y sus segmentos alternándose apoyando solapadamente a cualquier candidato peledeista como venganza.