La guerra civil fría

Bueno, hay muchos síntomas o señales visibles en el día de hoy.
Lo de los miles de votos aparecidos abruptamente en Broward Conty es una de esas señales. Quieren robarse la elección, ha dicho el presidente Trump.
Esto en medio de una emergencia nacional en la frontera norte. Está llegando la Caravana. Hace un rato veía en la TV unos jóvenes encaramados a lo alto de un tramo de la muralla. Me parece que ese tramo, al menos, no es tan difícil de vencer.
Digamos no para gente tan joven y tan audaz como la que se veía allí encaramada.
Digo también si el video es de hoy y no una foto vieja colocada allí para darle más sabor al reportaje.
Que hay una emergencia fronteriza lo dice claramente la presencia allí del jefe del Pentágono, general Mattis. Y la llegada de más tropas.
El Presidente menciona su derecho y responsabilidad de defender la frontera y parar toda inmigración inconveniente. Derecho cuestionado por la oposición izquierdista. Pero recordado por la Suprema Corte cuando aprobó la Orden Administrativa del presidente Trump “parando en seco”(así dicen unos) la avalancha de musulmanes “refugiados” que había aprobado el bueno de Barack H. Obama.
Caramba, el viejo partido de Jimmy Carter está, como Europa, también invadido.
Observe solamente algunos de sus ganadores en las pasadas elecciones: mujeres musulmanas, y no sé si también hombres, mujeres lesbianas, y hombres declaradamente marxistas.
Curiosamente del lado republicano hubo como candidatos muchos veteranos de las Fuerzas Armadas, varios de ellos recipientes de esa medalla que otorgan solamente a los heridos en combate.
Si usted quiere, note la diferencia. Y dígame si sabe por qué los del partido del Burro quieren que dejen votar a personas que han pasado por la cárcel por graves delitos. Y dizque ya pagaron. Y si sabe por qué, a veces, en algunos distritos mayoritariamente azules, votan algunos inmigrantes que todavía no son ciudadanos de los Estados Unidos. Y por que ellos quieren fronteras abiertas.