La herencia del poder; construyendo liderazgos

Pedro René Almonte Mejía.  Instagram y twitter: @pralmonte

Lo que mal comienza, no necesariamente tiene que terminar mal; pero empezar con mal pie, no envía un buen mensaje hacia los demás. Pretender ser el canal de acceso, el filtro, el colador de las masas hacia un líder, es lo más ausente de nobleza y valor propio que puede alguien manifestar. Cosa peor es querer construir tu “liderazgo” a costillas del trabajo de otro. Si te quieres creer la “movie” de que puedes ser un líder porque tu padre lo es, espero que el golpe que te des cuando despiertes, sea lo más leve posible. La película de los “recostados” de liderazgo ajeno, no tendrá el final feliz que uno siempre quiere ver, cuando paga dinero para sentarse en el cine.
Los mangos bajitos les gustan a cualquiera, pero como dice don Martin Garata: treparse en la mata, verse en los cogollitos y en aprietos infinitos, ¡Ay ñeñe, ay no! (Voz de Juan Luis). Los mangos bajitos son sabrosos y si son banilejos mejor; nadie quiere sudar, nadie quiere trabajar. ¿Para qué? ya papi lo hizo, sólo hay que ubicarse debajo de ese paraguas “grandote” que siempre estará ahí… ¿siempre? nadie es eterno y el que construya sobre lo que algún día se convertirá en polvo, pues seguramente se convertirá en polvo también.
Los liderazgos no se heredan, no se transfieren cual si fuera dinero de una cuenta a otra; si fuera así Tony Peña Guaba sería tan líder como su padre; cosa más lejana no podría haber; si fuera por herencia la cosa, Orlando Jorge estaría encaminado para ser presidente, tal cosa está tan lejos como los satélites de Saturno; si no es así, vamos a preguntarle a Lula y a Haddad.
Todo padre responsable quiere lo mejor para sus hijos, inclusive quieren siempre darle una vida mejor que la que ellos tuvieron. Es un error empujar a los vástagos y hasta convencerse de que pueden heredar el poder, y si no están preparados para tal encuentro, pueden ocurrir cosas, tales como; que un diputado diga se han “volvido” y se convierta en la mofa pública en tan solo dos segundos.
¿En serio piensan que los liderazgos se pueden traspasar? Pues mejor será para los que se hayan preparado y estén construyendo su liderazgo en base a su trabajo, porque cuando ustedes, los que tienen los paraguas “grandotes” no estén, no podrán ver como a sus parientes y allegados les cae más agua que a Puerto Rico con el huracán María.