La importación de vehículos usados rompe récord en 2017

Directivos de Acofave durante rueda de prensa

La importación de vehículos usados en el país llegó a niveles récord el año pasado, lo que no refleja necesariamente la preferencia del mercado, sino que políticas públicas empujan a esa situación.
La carga impositiva que tiene un vehículo nuevo en República Dominicana ronda entre el 50% y 60%, lo que encarece su costo para los adquirientes. Además se incumple con la prohibición de que al país ingresen automóviles con más 5 años de fabricación.
De acuerdo a cifras ofrecidas ayer por la Asociación de Concesionarios de Fabricantes de Vehículos (Acofave) en 2017 en República Dominicana se importaron 99,316 vehículos, de los cuales 74,974 fueron usados y 24,346 nuevos.
El 97% corresponde a vehículos ligeros de menos de cinco toneladas de peso vehicular bruto y solamente un 3% corresponde a vehículos pesados.
Enrique Fernández, presidente ejecutivo de Acofave, dijo que para reducir la contaminación ambiental y mejorar el tránsito se hace imprescindible aplicar al pie de la letra las disposiciones legales que limitan a cinco años de fabricación la entrada de automóviles y desmontar o reducir significativamente la carga impositiva a los vehículos, especialmente los de más pasajeros.
Indicó que los vehículos están gravados con un 20% de arancel, 17% de primera placa, 18% del ITBIS y hasta un 3% del impuesto al CO2 que se paga con la primera placa”, expresó.

El presidente ejecutivo de Acofave dijo que lo mismo sucede con los camiones y equipos pesados que son bienes de capital y no deberían ser gravados con el 8% de arancel, más el mismo 17% y 3% de la primera placa que los ligeros, sino que, tal como sucede con el arancel, que mantiene una diferenciación entre el 20 por ciento y el 8 por ciento, los impuestos a la primera placa y CO2 deben de reducirse de forma urgente para los de transporte de más de 16 pasajeros y de carga pesada.

Fernández argumento que así podrá incentivarse que a un operador de vehículos de transporte público le sea más rentable adquirir una unidad de transporte colectivo, en vez de un vehículo coreano que operó como taxi con más de 500,000 kilómetros recorridos.

Señaló que la proporción de los automóviles usados en relación a los nuevos creció a un 3.08, lo que significa que por primera vez desde que se llevan estadísticas, por cada nuevo ingresaron al país tres vehículos usados, lo cual constituye una tendencia muy negativa para el cálculo de la edad del parque vehicular y el cumplimiento de los compromisos internacionales de la República Dominicana para la iniciativa contra el cambio climático.

Agregó que los vehículos con más de cinco años provocan un aumento de los niveles de contaminación ambiental, ya que mientras más viejos más contaminan tanto por cambios y mejoras en la tecnología, como por el deterioro y desgaste de los motores y sistemas de protección ambiental.

El presidente ejecutivo de Acofave indicó que las unidades ligeras nuevas se declaran a un promedio de FOB US$20,856 y contribuyen como promedio RD$255,974, mientras que las usadas se declaran a un promedio de FOB US$6,503 y aportan al fisco en aduanas RD$80,322 por unidad, lo que arroja más del triple de aportes por unidad.

En ese sentido, expresó que en el caso de los pesados, los nuevos aportan más de cuatro veces y media lo que aportan los usados y el valor declarado de los nuevos es más de cinco veces el de los usados, lo que es negativo para el fisco.

“Para revertir esta tendencia, Acofave recomienda revisar los sistemas de valoración de las unidades usadas para que reflejen un porcentaje de depreciación inferior al que se acepta en la actualidad, así como exigir el registro en los muelles y en la documentación de embarque el millaje o kilometraje de las unidades, ya que el mismo incide en la valoración de las unidades y ayuda a los consumidores en su evaluación de compra”, expuso.

Por eso sugirió perfeccionar el sistema de declaración aduanal para que los vehículos, tal como se hace en otros países, aparezcan en un listado por marca, modelo y versión, y se efectúe la declaración dentro de dicho listado y no de manera individual, caso por caso, por el declarante y/o el aforador.