La importancia de la autoexploración

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Si bien la autoexploración no previene el cáncer de mama, la realización periódica facilita la detección oportuna y el tratamiento temprano. Así lo explica Lilliam Fondeur, ginecóloga-obstetra, y comenta que el mejor momento para autoexaminarse es durante el periodo menstrual.
“Lo ideal es hacerlo durante esos días y hacerlo todos los meses a la hora del baño”, explica.
Así mismo indica que se puede repetir 15 días antes y 15 días después de la menstruación, “esto se hace para aprender a conocer el cuerpo y descubrir cómo es el comportamiento de la mama en estas etapas”, explica.
Fondeur asegura que la autoexploración continua le permite a la mujer saber cómo es su cuerpo cuando está ovulando y cómo es durante el ciclo menstrual y alertar sobre cualquier alteración.
¿Qué es un autoexamen de mamas? Un autoexamen de mamas es un chequeo que una mujer se realiza en casa para buscar cambios o problemas en el tejido mamario.
¿Cómo se hace? Siéntate o párate sin camiseta ni sostén frente a un espejo, con los brazos a los costados. Para inspeccionar visualmente tus senos. Haz lo siguiente:
1. Mira al frente y observa la presencia de arrugas, hoyuelos o alteraciones en el tamaño, la forma o la simetría.
2. Verifica si los pezones están hundidos (invertidos). Inspecciona tus senos mientras haces presión sobre tus caderas con las manos.
3. Inspecciona tus senos con los brazos levantados sobre la cabeza y las palmas de las manos haciendo presión una sobre otra.
4. Levanta los senos para observar si los pliegues de la base son simétricos.
Luego, usa las manos para examinarte los senos. Las formas más frecuentes para hacer la parte manual del examen de mamas consisten en lo siguiente:
1. Recuéstate. Elige una cama o una superficie plana para recostarte boca arriba. Al recostarte, el tejido mamario se vuelve más delgado y fácil de palpar.
2. En la ducha. Enjabona los dedos y senos para que los dedos se deslicen más suavemente sobre la piel.
3. Utiliza las yemas de los dedos. Para el examen, usa las yemas de los tres dedos del medio, no las puntas de los dedos.
5. Presión. El objetivo es sentir diferentes profundidades de los senos y emplear niveles de presión distintos para palpar todo el tejido mamario.
Aplica presión ligera para palpar el tejido más próximo a la piel, presión media para palpar un poco más profundo y presión firme para palpar el tejido más próximo al tórax y a las costillas. Asegúrate de utilizar todos los niveles de presión antes de pasar a otra zona.
5. El patrón. La ginecóloga-obstetra recomienda seguir un patrón. Se trata de usar una técnica metódica para garantizar que has examinado el seno completo.
“Por ejemplo, imagina el cuadrante de un reloj sobre tus senos. Comienza cerca del esternón y examina esa sección moviendo los dedos hacia los pezones. Luego mueve los dedos hacia la próxima zona”, explica la especialista.