La infancia y su determinación en los hechos violentos de los psicópatas

Víctor Alexander Portorreal Mendoza. Foto Pedro Sosa.
Víctor Alexander Portorreal Mendoza. Foto Pedro Sosa.

La muerte de Reyna Isabel González y sus tres hijos, de manos de su pareja, Víctor Alexander Portorreal, ha dejado un impacto tan grande en la sociedad dominicana que más de un psiquiatra ha planteado un estudio profundo de la personalidad del agresor, dadas las características atroces del feminicidio-infanticidio.
Portorreal, de 32 años, quien es descrito por sus conocidos como un tipo tranquilo, de poco hablar y con un extraño comportamiento vinculado a sus gustos musicales, dejó en shock a los familiares de las víctimas al saber que también violó a su pareja y a las dos hijas de esta, que tenían 13 y 6 años.
La pregunta obligada es cómo se produce el fatal desdoblamiento.
En su libro “El marido psicópata”, el psiquiatra José Miguel Gómez se va a las entrañas de las que pudieran ser las causas de los comportamientos antisociales que muchas veces desencadenan en hechos de violencia.
“Tanto en el trastorno antisocial de la personalidad, como en personalidades límites, son producto de resultados disfuncionales y perversos que acontecieron en la infancia, donde los padres y la dinámica familiar no fueron espacios de desarrollo sano.
“Ni tampoco crearon las condiciones emocionales y afectivas para que los hijos aprendieran la construcción de sentimientos sanos, de límites, de vínculos y de un sistema que le sea útil y funcional para el futuro”.
De acuerdo con sus planteamientos, los psicópatas tienen viejas deudas con sus padres, en el caso de que estos no le brindaran un entorno seguro, le expresaran amor incondicional, o un modelo de referencia del que se sientan orgullosos.
“De ahí que los traumas, frustraciones y duelos en la vivencia de los psicópatas formen su cuerpo y esqueleto, su estructura de personalidad, y como los alacranes, su tendencia natural para humillar, sembrar miedo, terror, pánico, acosar, extorsionar o buscar beneficios de las parejas sin sentir compasión”.
En su descripción del psicópata el doctor Gómez también plantea que a esas personas no les importa el sufrimiento de los demás, les caracteriza también una actitud de maltrato a los animales y manifiestan poca solidaridad hacia sus hermanos y amigos.
“Suelen hablar mentiras de forma recurrente, tienen actitudes irresponsables y despreocupadas por las obligaciones asignadas, ya sea por los padres o maestros, llegando siempre a romper las reglas y las normas.
“Los padres los describen como de temperamento difícil o diferente a los demás hermanos. Siempre parecían fríos y distantes, como si no sintieran dolor o aflicción por lo que hacían, y poco tolerantes a la frustración, de reacciones explosivas y comportamientos violentos”.
Al destacar que los psicópatas pueden confundir hasta a los psiquiatras, el doctor Gómez también destaca que tienen características narcisistas, son obsesivos, histriónicos, paranoicos y suelen ser pasivos-agresivos.