La lucha contra el virus del zika se torna más urgente

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Cuanto más aprenden los médicos sobre el virus del zika, más peligroso parece. ¿Es demasiado esperar que esta investigación impulse al Congreso de los Estados Unidos a tomar medidas?. Obviamente, la actuación del Congreso en cualquier asunto ha sido poco frecuente últimamente. Pero en el caso del zika, vale la pena analizar lo que dice […]

Cuanto más aprenden los médicos sobre el virus del zika, más peligroso parece. ¿Es demasiado esperar que esta investigación impulse al Congreso de los Estados Unidos a tomar medidas?.

Obviamente, la actuación del Congreso en cualquier asunto ha sido poco frecuente últimamente. Pero en el caso del zika, vale la pena analizar lo que dice la ciencia sobre sus posibilidades de causar daño.

La aparente relación del zika con la microcefalia –trastorno que hace que el cerebro de un bebé no se desarrolle debidamente- es más fuerte de lo que se pensaba.

Entretanto, un estudio realizado en Río de Janeiro con mujeres embarazadas cuyos análisis dieron positivo para el virus reveló un extraordinario número de “resultados graves”, como niños nacidos muertos, crecimiento atrofiado (incluso sin microcefalia) y lesiones en los ojos y el cerebro. En los adultos, la infección con zika puede disparar el Síndrome Guillain-Barre, trastorno autoinmune que puede provocar debilidad muscular y parálisis.

Los científicos están tratando de definir con urgencia cómo es exactamente que el zika infringe ese daño. Se necesita un conocimiento más completo de la enfermedad para que los médicos puedan detener los peores efectos del zika. Al mismo tiempo, es fundamental un esfuerzo intensivo para acelerar el desarrollo de una vacuna y la erradicación del mosquito.

Por ello, es desafortunado que el Congreso hasta ahora haya rechazado el pedido de fondos del presidente Barack Obama por valor de US$1.800 millones para hacer frente al zika.

Los líderes de la Comisión de Asignación de Fondos de la Cámara de Representantes han dicho que el gobierno primero debería usar US$1.400 millones de fondos no utilizados de la campaña de emergencia estadounidense contra el ébola. Pero ese dinero aún se necesita para reconstruir los sistemas de salud de los países de África occidental más castigados por el ébola y para garantizar que la devastadora enfermedad ha sido completamente derrotada.

Es más, el dinero del ébola destinado al desarrollo de una vacuna se ha gastado en su mayor parte. Si no se proporcionan nuevos fondos, los esfuerzos del gobierno para crear una vacuna contra el zika podrían verse demorados. Aun cuando el financiamiento fuera completo, no se prevé que la iniciativa llegue a la primera fase de ensayos clínicos hasta el otoño boreal.

Este no es un buen momento para que el Congreso se quede de brazos cruzados. En los próximos meses, el mosquito Aedes aegypti, que transmite el zika, volverá a estar activo en los estados del sur. Y hay algunos indicios de que los mosquitos Culex, mucho más comunes en los Estados Unidos, también podrían ser capaces de transmitir esos gérmenes.


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