La narrativa de Veloz-Maggiolo Revela el secreto mejor guardado de El Caribe e introduce la novela dominicana en España, Francia e Italia

11_08_2018 11-08-2018 AREITO Areíto3

A finales de 1989, la revista Le Serpent à Plumes escribía, a propósito de la publicación de “El Nácar sobresaliente”, que este era “el primer texto [de Marcio Veloz Maggiolo] publicado en Francia” [“La Nacre délatrice”,trad.Campo-Timal, in LeSerpentà Plumes: récits et fictions courtes, Paris, Hiver 1986-1990, pp.35-38].Un cuento que, en 1993, figuraría en la Anthologie de la nouvelle noire et policière latino-américaine [“La Nacre délatrice”,Trad.Campo-Timal, in Anthologie de la nouvelle noire et policière latino-américaine, Éditions L’Atalante, 1993, pp.337-3 45].Algo tarde, pues Veloz Maggiolo había publicado su primera novela, El buen ladrón, en 1960, y sobre todo que había comenzado a tocar las puertas de la edición europea (mejor dicho española), en 1970 cuando Esta tierra caliente quedó finalista en el prestigioso concurso de novela “Biblioteca Breve” que patrocinaba la Editora Seix Barral de Barcelona. Alfredo Bryce Echenique y José Donoso, se llevaron ex-æquo el galardón. Esta tierra caliente, simplemente por su calidad de finalista, estaba avalada por el criterio de un selecto y reconocido jurado internacional, pero no fue publicada en España como hubiera sido lógico, sino en Santo Domingo cinco años después, y titulada De abril en adelante [Santo Domingo, Editora Taller, 1975, 286 pp.].

(1/2)

Si eso había sucedido en España, en Francia, donde era necesaria además una traducción, su entrada naturalmente tenía que ser más difícil. De modo tal que De abril en adelante aún no ha sido publicada en España ni traducida al francés. Sin embargo, en 1993 luego de la selección de otro de sus cuentos, “El coronel Buenrostro”, en la Anthologie de la nouvelle hispano-américaine [trad. Campo-Timal, pp. 341-344], se publica en Francia Vie et mort d’un apprentisorcier [trad. Anne-Marie Meunier, Paris, Editions du Griot, 1993, 235pp.], en español: La biografía difusa de Sombra Castañeda [Caracas, Monte Avila, 1980, 214pp.]; Premio Nacional de Novela [RD, 1981].
Una digresión se impone pues para tratar de explicar las razones que inciden, a mi parecer, en el hecho de que la obra de Marcio Veloz Maggiolo, escritor reconocido en República Dominicana y América Latina, tardara tanto para entrar en el mundo editorial francés y, sin temor a exagerar, en el español e italiano, para solo citar los países en donde se han publicado algunos de sus textos narrativos.
En Francia, por ejemplo, se hablaba de República Dominicana únicamente cuando ocurría un acontecimiento que ameritara, por su importancia, la atención de los medios de comunicación.
El ajusticiamiento de Trujillo en 1961 seguido por la caída de la dictadura y, cuatro años más tarde, en 1965, por la guerra civil y la intervención militar extranjera; o un ciclón devastador, en el orden de las catástrofes naturales podían generar la publicación de uno que otro libro relacionados con los acontecimientos, así como uno que otro texto literario, pero sin espíritu de continuidad una vez la actualidad superada por otros sucesos, tal vez del mismo género, en otros lugares del mundo.
En 1933, el reconocido hispanista Georges Pillement tradujo e incluyó en la antología Les conteur shispano-américains “La mujer” de Juan Bosch [“La femme”, trad. G. Pillement, in Les conteurs hispano-américains, Paris, Librairie Delagrave, 1933, pp.245-248]; pero, como sucedió años después con Veloz Maggiolo, esta no fue la ocasión para que la poderosa cuentística de Bosch se diera a conocer a pesar a conocer a pesar de ser un texto, escribe Pillement
En su presentación de Bosch, típicamente americano. Tampoco en 1958, al Juan Liscano incluir “El Indio Manuel Sicuri”de Bosch en la antología Les Vingt meilleures nouvelles de l’Amériquelatinetrad. René L.-F. Durand, Éditions Seghers, 1958, pp.347-367. Liscano se expresa en estos términos de Bosch: “Aunque haya escrito novelas, biografías y ensayos, es conocido sobre todo como autor de cuentos […]. Y adversario irreconciliable de la dictadura [de Trujillo]. Por esta razón vive en exilio desde hace veinte años… (p.346). El reconocimiento de Bosch en América Latina no fue un factor importante para que su narrativa fuera publicada entonces en Francia hasta 1988 con Vers le port d’origine [trad. Guillermo Piña-Contreras et Françoise Mironneau, Aix-en-Provence, Editions Alinéa, 1988, 205pp.] y, a pesar de haber obtenido el Premio de la Fundación FNAC como mejor libro de cuentos extranjeros, la obra de ficción del ilustre escritor dominicano tampoco ha vuelto a ser traducida ni editada en Francia. Hasta la publicación, en 2004, de otra novela de Veloz Maggiolo, L’hommeàl’accordéon [trad. Marianne Millon, Paris, Anne-Carrière, 2005, 191pp.], las pocas obras de ficción dominicanas, traducidas y publicadas en Francia, habían sido subvencionadas por instituciones (no me refiero a las obras editadas por cuenta de autor). Enriquillo [trad. Marcelle Auclair, Paris, Editions Nagel, 1952, 382 pp. (Coll. UNESCO des Œuvres Représentatives, núm. 1)], de Manuel de Jesús Galván. Por ejemplo; Versleport d’origine de Bosch, Poètes de la République Dominicaine [textes choisis et traduits par Claude Couffon, Paris, Ed. Amiot Lenganay, 1992, 153 pp.], Vie etmortd’unapprentisorcier de Veloz Maggiolo, Lerevenant [trad, Françoise Mironneau, Paris, Antoine Soriano éditeur, 1995, 112pp.], de Guillermo Piña-Contreras, cuyas traducciones al francés fueron auspiciadas por el Centre National des Lettres; incluso la gran antología bilingüe de Claude Couffon, Poési edominicain edu XX esiècle [Genève, Fundación Patiño, 1995, 383 pp.],fue subvencionada por la Fundación Patiño de Ginebra, Suiza. Sin embargo, no ocurrió lo mismo con la segunda edición de Vie et mort d’un apprenti sorcier [2ª éd., trad. Anne-Marie Meunier, Paris, Editions Balzac-Le Griot, 1998, 235 p.].
En 1998, cuando se hizo la segunda edición en francés de La biografía difusa de Sombra Castañeda, la literatura dominicana comenzaba a caminar por cuenta propia en Francia. Su lentitud no se debía a la falta de calidad de nuestros escritores sino al hecho de que República Dominicana era un país desconocido a tal punto que las agencias turísticas encontraron un eslogan que daba una demoledora idea de lo que era nuestro país y por consecuencia la literatura: “el secreto mejor guardado del Caribe”.
La Literatura dominicana era (hoy menos), un dominio reservado a especialistas, a estudiantes, profesores de español y a algunos curiosos amantes de literaturas raras. Muchos textos tenían acogida únicamente en antologías, pues compartir páginas con escritores reconocidos que aseguraban la venta de la obra. La industria editorial para subsistir debe vender sus libros.
Si hubiera que demostrar que no es por falta de calidad que nuestra literatura no ha logrado aún imponerse en España, Francia e Italia solo hay que tomar la opinión del novelista y crítico Dominique Fernández a propósito de la antología Histoires étranges et fantastiques d’Amérique latine [textes de vingt-neuf auteurs, choisis et présentés par Claude Couffon. [Paris], Éditions Métailié, 506pp.], en la que figuran “Au-delà du miroir” de Virgilio Díaz Grullón, y “La tache indélébile” de Juan Bosch: “las dos obras maestras”, escribe Fernández, “para mí incontestables de este florilegio son: ‘La mancha indeleble’, de Juan Bosch (República Dominicana), cuatro páginas de una brevedad implacable, que dan escalofrío, fuertes como las de Edgar Poe, pero sin filiación directa; y ‘No oyes ladrar los perros’, del mexicano Juan Rulfo…” [“Fantástico”, en LeNouvel Observateur, Paris, 18 janvier 1990, p.109].


COMENTARIOS