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    Categorías: Editorial

La ONU insta a ser sensatos

La penalización del aborto tiende a generar efectos contrarios a los que persigue esa prohibición. Por un lado, conmina a la madre a aceptar la muerte como única salida en el caso de un embarazo con inminente riesgo de muerte, o la pone ante la disyuntiva ilegal de recurrir a medios rudimentarios para interrumpir la gestación. Y en el caso de una preñez fruto de violación o incesto, condena a la mujer o niña a concebir y criar el fruto de una acción infamante que ha vulnerado su dignidad humana. La ley no debe propiciar semejantes aberraciones.
La reflexión surge a propósito de que la ONU está pidiendo al Estado dominicano que despenalice el aborto para aquellas circunstancias en que el embarazo sea inviable o fruto de un acto forzado. Aquí ciertos pruritos dogmáticos han impuesto que se prefiera condenar a muerte a una mujer bajo gestación riesgosa, antes que permitir el proceso de gestación para salvar a la madre y preservar su derecho a la vida y para que pueda tener la oportunidad de procrear bajo condiciones favorables.
La ONU solicita que el Estado dominicano derogue las cláusulas del Código Penal que, sin dejar margen a alternativas, prevén penas de prisión contra la madre y el médico que propicien un aborto. Nos están llamando, una vez más, a actuar con la debida sensatez ante el derecho a la vida de la mujer.

Razones para sentir temor

Aunque buena parte de la sociedad confía en que la actual dirección de la Policía se esfuerza por recuperar la confianza perdida ante los ciudadanos, hay ocurrencias que inevitablemente abonan el temor, la inseguridad y la desconfianza. El arresto de dos agentes policiales por presunta vinculación con el asesinado del raso Paúl Encarnación Mejía y su hijo de apenas dos años, pone de manifiesto la necesidad de hacer en la Policía una profilaxis muy profunda, y una afinación crítica de los cedazos de ingreso.
Los agentes arrestados habrían suministrado las balas que sirvieron para este grosero atentado. ¿Qué mensaje puede dejar esto entre los ciudadanos de un país acorralado por una delincuencia que ha permeado hasta a las instituciones que deben garantizar el orden y la seguridad?

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