La pasarela de Madrid: escaparate de tendencias

ESPAÑA MADRID FASHIONWEEK:GRAF6123. MADRID, 08/07/2018.- Una modelo desfila con un diseño de la colección de María Escoté para Primavera/Verano 2019, en la 68 edición de la pasarela Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, hoy en el recinto ferial de IFEMA. EFE/ Emilio Naranjo

Cuando muchos creadores se vuelven locos en la búsqueda de nuevos caminos que vayan más allá de los límites tradicionales, otros proponen prendas más “ponibles” en la pasarela de Madrid.

María Ke Fisherman, la firma que viste a celebridades como Lady Gaga o Miley Cyrus, hace una propuesta con mucha fuerza que juega a imaginar cómo sería el festival de Woodstock de los años 60 si se celebrara dentro de un siglo. Y con la mirada puesta en el futuro visualizan colores claros, pocos estampados y patrones muy trabajados. Entre hormigoneras, camiones que cementan el terreno, andamios, grúas y las vigas del edificio Caleido en construcción, se vieron piezas de crochet confeccionadas a mano, como unos pantalones ligueros, vestidos largos y “tops”.
Todos ellos llevados al terreno de María Ke Fisherman con asimetrías y aperturas que revelan partes del cuerpo, como los muslos o el torso, y en colores flúor. Moda artesana y rabiosamente urbana, que va un paso por delante de la calle. Se suele pensar que Palomo Spain es extravagante, pero “la gente está equivocada”, argumenta el diseñador, Alejandro Gómez Palomo, director creativo de la firma, asegura: “mis prendas están confeccionadas con patrones y cortes clásicos, aunque con una visión renovada”.
Y con esa visión más actual, transgresora y contemporánea, Palomo Spain propone blusas románticas con lazadas al cuello, lánguidos caftanes adornados con piezas de nácar, pantalones palazzo, muy anchos con patrones del siglo XVIII, prendas fluidas, con mucho movimiento y volumen, casacas rematadas con plumas, monos con cuello “halter”, un “body” con capa, shorts, vestidos con plumas, pantalones capri o conjuntos confeccionados en seda salvaje y algodones lavados a la piedra que apuntan notas rústicas, más cuando se adornan con cinturones de macramé.
María Escoté versiona el chándal hasta elevarlo a prenda de lujo cuando lo presenta confeccionado en tweed, cuajado de volantes o como un vestido de novia. Admiradora de “mademoiselle” Coco Chanel y fan de “Las Supernenas”, Escoté fusiona la elegancia y el lujo de la diseñadora francesa con la valentía y la fuerza de las protagonistas de la serie de televisión.