La paternidad de ayer y de hoy

La paternidad de ayer y de hoy

Tiempo atrás, la paternidad se veía como el mero hecho de procrear y suplir las necesidades económicas de los hijos.
Esta etapa en la vida de los hombres no contemplaba pasar con los hijos más allá del tiempo necesario. Cuidarlos y atenderlos representaba una utopía para cualquier caballero, debido a que estas tareas estaban reservadas para las madres.
Sin embargo, la nueva paternidad ve mucho más allá: actualmente es posible contar con padres más integrados y comprometidos con la crianza de sus hijos.
Son hombres que no tienen el mínimo problema en asumir el rol antes exclusivo de las madres en la crianza de sus hijos cuando es necesario.
Ya no resulta extraño ver a un padre cargando los enseres de su bebé en la calle o bien utilizando un cargador para acurrucar a su vástago entre sus brazos o bien jugando a las muñecas con su pequeña hija. Los hombres modernos han entendido que estas simples acciones no le restan masculinidad, al contrario, representan bienestar para su familia.
Kaly Báez Durán, psicóloga clínica, explica que la diferencia entre la paternidad de ayer y la de hoy, es que los padres de hoy están mucho más involucrados en el diario vivir de sus hijos. Desde la concepción, están presentes en las citas médicas de la madre, luego están muy involucrados cuando son aún pequeñitos y así hasta adultos.
“Ya los padres no son los únicos proveedores de la familia y, en parte, por eso tienen más tiempo e interés por la vida de sus hijos. El estereotipo ha cambiado, las parejas están trabajando en equipo para llevar a su familia adelante; hay menos machismo, más equidad”, asegura.
Báez señala también que ser padre para los hombres de hoy implica más apertura de emociones, estar más tiempo en casa para conocer bien a sus hijos y al mismo tiempo tratar de, junto a la madre, proporcionarles una vida con sus necesidades cubiertas.
Sobre los mayores retos de la nueva paternidad, la especialista, quien ofrece consulta en Terapia Boutique, destaca que “el reto mayor de padres y las madres de hoy, es mantener el equilibrio entre ser personas, ser activos laboralmente, y a la misma vez, velar por la integridad de cada uno de sus hijos.”
Al hablar sobre el impacto de esta mayor inclusión de los padres en la crianza de sus hijos, la psicóloga manifiesta que la nueva paternidad impacta de manera muy positivamente a los hijos, gracias a que ven muy presente en sus vidas tanto a mamá, como a papá, lo cual es una necesidad imperativa en la salud física, emocional y mental de los niños.

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