La Sociedad de Diarios, Lula, Danilo y Joao Santana

27_07_2018 HOY_VIERNES_270718_ Opinión10 A

El 23 de Octubre de 2017 un comunicado de la “Sociedad Dominicana de Diarios, Inc. (SDD)” denunció que la “… opinión pública no puede ser operante….si el diálogo no se concreta entre gobernantes y gobernados. La democracia….solo es posible cuando se habla y cuando se escucha. Es decir, cuando el diálogo es una realidad permanente”…“…se han dado casos de maltratos a periodistas cuando tratan de acercarse al Presidente de la República. “…. la seguridad… del Jefe de Estado mantiene a los periodistas lejos del mandatario y sin permitirles moverse a otros lugares”… “La comunicación unilateral tiende a convertirse en propaganda, y más que propaganda la democracia lo que necesita para robustecerse es información clara, precisa y pertinente”.

Funcionarios gubernamentales expresaron que valoraban el documento de la SDD, y dijeron que asiduamente eran entrevistados por distintos medios. Danilo, desembozadamente, solo contestó: “Yo hablo”. El empresario José Luis (Pepín) Corripio aclaró: lo que esperaba la SDS era que se institucionalizara un método periódico de reuniones para la comunicación con los medios. Textualmente dijo: “No se puede tomar eso al pie de la letra, literal, de que no hablan, porque sí hablan. Lo que sucede es que la Sociedad Dominicana de Diarios lo que quiere es que se establezcan ruedas de prensa periódicas para hablar”.

Danilo proclamó que Lula era su fuente de inspiración, pero no lo imitó, y no se ha vinculado con los medios. Según su Instituto, Lula predicó con el ejemplo. En 8 años de mandato concedió 1,004 entrevistas, 989 fueron para la prensa y 15 relacionadas con libros, documentales y foros empresariales o sociales. En 96 meses de Gobierno, 989 entrevistas equivaldrían a más de 10 entrevistas con la prensa mensualmente. Casi un 80% ocurrió en los últimos 4 años de mandato, después de reelegirse, enfrentando el escandaloso “Menselao”, que sobornaba mensualmente legisladores. El máximo de entrevistas anuales fue superior a 250, en 2009, enfrentando la crisis internacional financiera. También ese año Lula cabildeó y logró la sede de los Juegos Olímpicos Río 2016.
Lula respondió más de 10,500 preguntas en 8 años, más de 3 preguntas diariamente, en promedio. En su segundo mandato 2006-2010 el promedio fue prácticamente el doble, más de 6 por día, incluyendo sábados, domingos y feriados .Hubo 364 entrevistas exclusivas y 620 colectivas. De 364 exclusivas, 136 fueron para prensa regional, 133 para prensa extranjera, 74 para prensa brasileña y 21 para prensa segmentada (deportiva, religiosa, entidades empresariales, ideológicas, etc.). Concedió 16 entrevistas televisivas para 15 emisoras de nueve estados brasileños. Lula fue siempre accesible a los medios, aunque la “Gran Prensa” lo trataba rudamente.

Danilo rechaza los medios. Prefiere “visitas sorpresa”. Allí nadie lo cuestiona. No tiene que dar explicaciones. Lula concedió más de 250 entrevistas en un año y Danilo ninguna, en 2 años y 6 meses, a partir de febrero 17 de 2016. Estaba en campaña y fue su último contacto con directores de medios. Ese día Danilo rehusó explicar por qué decidió reelegirse. Evadió una pregunta sobre corrupción. Respondió coléricamente afeando la memoria del “Mártir de la OISOE”, arquitecto David Rodríguez. Algo menor generó la primavera de Túnez que derrocó al déspota Ben Ali. Respetando la memoria del mártir Rodríguez no transcribo el hiriente apelativo que le fue endilgado. Siendo misericordioso, Danilo podría arrepentirse del irrepetible calificativo usado. Recordemos aleccionadoras locuciones latinas. “De Mortuis Nihil Nisi Bene”: “No se habla mal de los muertos”; “De Mortuis Nil Nisi Bonum”: “De los muertos solo lo bueno”. Solón legisló prohibiendo hablar mal de los muertos: “Es piadoso considerar a los muertos como sagrados”. Don Quijote aconsejó a Sancho para gobernar su ínsula: “Al que has de castigar con obras, no trates mal con palabras, pues le basta al desdichado la pena del suplicio, sin la añadidura de las malas razones”. La OISOE castigó económicamente a David Rodríguez. Después de inmolarse, fue tratado “mal con palabras”.

Danilo calla sus tratativas con Joao. Medina sabe bien lo que oculta. ¿Y por qué? Usa a terceros para confundir sobre su nueva reelección. Paga para vilipendiar “desafectos”, siguiendo el patrón descalificador aplicado al “mártir de la OISOE”. Como al Godot de Beckett, la SDD sigue esperando entrevistar a Danilo que, ineludiblemente, tendrá que confesar las lóbregas verdades de Catalina.