La transparencia no debe ofender

El Ministerio de Educación ha divulgado los resultados de una auditoría que detectó irregularidades en la nómina de los maestros, que se resumen en incumplimiento de deberes, cobro indebido de salarios y otras prácticas insanas. Las disposiciones tomadas por el ministerio para detener la situación han irritado a la ADP, que ha salido en defensa de educadores cuyos sueldos fueron bloqueados durante la investigación.
En este país es persistente el reclamo de pulcritud en el manejo de los fondos públicos y se predica contra la falta de decoro en las funciones oficiales. Se exige transparencia. Pero algunas reacciones de ofensa ante el saneamiento de la nómina magisterial dejan la impresión de que la auditoría y la retención de sueldos no encajarían en la transparencia que se exige.
Los fondos que el Estado invierte en Educación, que representan el 4% del PIB, deben ser manejados con absoluta pulcritud y transparencia. Y lo mismo debe ocurrir con los recursos de otras instituciones oficiales. No debería haber encono por un ejercicio de transparencia efectuado a través de los procedimientos regulares. En vez de rabietas, deberíamos apoyar este tipo de ejercicio y abogar porque se aplique en todas las dependencias de la Administración Pública. Eso, claro está, en el caso de que sea transparencia y no otra cosa lo que sen reclame a cada momento.

Precavidos y prudentes

Por segunda vez en lo que va de este mes nos vemos bajo la influencia de una perturbación meteorológica que ya hizo estragos en varias islas pequeñas y Puerto Rico. Primero fue Irma, que causó daños apreciables a su paso al norte del país, y ahora es María, que a estas horas nos está haciendo sentir parte de su fuerza, a través de vientos fuertes, lluvias y oleajes anormales. Cuando haya pasado el huracán, será momento de sacar balance de daños y pérdidas.
Aunque el Gobierno ha sido diligente en materia de prevención, parte de la tarea en ese sentido le corresponde a cada ciudadano. Hay que evitar los riesgos innecesarios, mantenerse al tanto y actualizado acerca del paso del huracán y tener en cuenta que de nuestra sobriedad dependerá que salgamos bien parados de esta riesgosa situación.


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