La unidad en el PLD está color de hormiga

José Francisco Peña Gómez tiene el mérito y logro de haberse llevado a su tumba mantener el equilibrio a lo interno del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), durante las décadas de los años 70, 80 y 90, cuando en esa organización política surgieron las denominadas tendencias, que no eran más que grupos que accionaban en la otrora poderosa entidad.
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) mantuvo por años neutralizado el debate que no salían a la luz pública las discusiones internas del partido morado, pero en la medida que el PLD se abrió y se convirtió en un partido de masas, ahí mismo desapareció la disciplina interna y la discrecionalidad y llegó el momento en que ya no pudieron más esconder las desavenencias existentes entre los grupos que se disputan el control de las estructuras partidarias.
El problema del gobernante Partido de la Liberación Dominicana es que los últimos acontecimiento ocurridos a su entorno han roto el equilibrio partidario entre los sectores que interactúan, y el danilismo se ha alzado con el control absoluto de la organización.
¿Cómo reaccionará el grupo de Leonel Fernández ante este avasallamiento que contra compañeros de una misma organización ha emprendido el danilismo? Ha de esperarse que los leonelistas no se quedarán de brazos cruzados.
De inmediato, han anunciado la posibilidad de llevar ante el Tribunal Constitucional un proyecto de oposición a la recién aprobada Ley de Partidos, ya que alegan, viola varios artículos de la Constitución.
Uno de los principales voceros del leonelismo, el ex vicepresidente Rafael Alburquerque, alertó sobre la aprobación de la citada Ley, al asegurar que como fue aprobada, vulnera el derecho de las bases de los partidos.
Se acaba el espacio. Debemos concluir que los días por venir serán dolorosos para el PLD, ya que la situación luce color de hormiga.