La unidad sólo la garantiza el equilibrio

Pedro René Almonte Mejía.  Instagram y twitter: @pralmonte

A todos y cada uno nos suena, o hemos escuchado la frase: “La unión hace la fuerza”. Y realmente esta frase dice mucho en pocas palabras; yo diría que demasiado, pero si le agregamos esta otra: “Todo poder es débil, a menos que permanezca unido”, entonces la cosa nos pone a pensar, y bien lo saben los políticos que han sido exitosos y también los que han fracasado. Simplemente, los que mantuvieron la unidad en sus organizaciones políticas, lograron el éxito en el largo plazo y los que no, de una forma u otra son parte del pasado o son ya instituciones muy golpeadas por la fragmentación.

En nuestro caso aplatanado, si hablamos de división política es de suma obligación mencionar al PRD (desde Bosch/Peña hasta Miguel/Hipólito-Abinader pasando por Hatuey/Hipólito); en el otro extremo es válido hablar del PLD, Partido que gracias a la unidad que ha demostrado todos estos años, ha logrado cosechar un triunfo tras otro.

Entre otras cosas gracias a uno de sus principales postulados: El centralismo democrático, el cual se caracteriza por una estricta disciplina partidaria y la subordinación de la minoría a la decisión votada por la mayoría. Precisamente en esto podría estar el problema que se avecina en el PLD de cara a las elecciones del año 2020. Por un lado un sector en minoría dispuesto a “todo” por la lograr la candidatura, y por el otro lado (mayoría) su figura principal prefiere tomar un tiempo para decidir. Esta decisión podría ser: apoyar el sector en minoría o fortalecer su propio sector en base a una figura por determinar, de modo que siendo en la actualidad el grupo mayoritario, por el centralismo democrático se vea la minoría en la obligación de apoyar lo que decida la mayoría.

La cosa no es tan fácil , y el horno no está para galleticas ; más bien la cosa está que arde, entre el “No hay marcha atrás “ y el “hablamos en marzo” lo cierto es que si ninguna de las partes quiere ceder ; o sea , ni quiere ceder el que aspira a volver , ni el que aspira a quedarse; entonces lo inteligente seria que se sienten esos dos hombres , depongan las armas , se quiten todo vestido de ego , poder y ambición ; y concentren sus fuerzas en una tercera persona . La unidad sólo la garantiza el equilibrio, y el equilibrio es alguien que no quiera volver, ni quiera quedarse…