Las 3 causales, la fe y cómo algunos legisladores ya no tienen excusas

Millizen Uribe

Una de las ideologías y movimientos políticos más exitosos de todos los tiempos es el feminismo. Bajo su impronta, las mujeres pasamos de ser seres inferiores a ser personas sujetos de derecho.
Aquí el panorama no ha sido diferente, las dominicanas, especialmente las feministas, históricamente han luchado por sus derechos.
En eso nos encuentra la historia actual, librando una batalla a favor de nuestras vidas, nuestra salud y nuestra dignidad. Reclamando que el Congreso apruebe, de una vez y por todas, el Código Penal, incorporando las observaciones que correcta y valientemente hizo el presidente Danilo Medina (en esto hay que felicitarlo y sacarle su plato aparte).
El Presidente pide que se despenalice el aborto bajo 3 causales o circunstancias especiales y exclusivas: cuando peligra la vida de la mujer, que muchas veces tiene hijos o hijas que dejaría en la orfandad; cuando el embarazo es producto de una violación o incesto, que sería un trauma o tortura adicional, y cuando médicamente se ha comprobado que ese producto es incompatible con la vida, por lo que carece de sentido obligar a la mujer a concluir el embarazo si ella no quiere.
Esta es una solicitud básica y elemental que ha prosperado en prácticamente todos los países del mundo, pero una de las excusas que se ha esgrimido para que el nuestro no avance, es el miedo de los legisladores a las iglesias, especialmente a la católica, que ciertamente los amenaza y les tira su feligresía en contra para que no voten por ellos.
Es por esto que son sumamente novedosos e importantes dos hechos recientes: uno es la conformación de la Alianza Cristiana Dominicana, que articula a personas católicas, bautistas, episcopales, evangélicas, metodistas y pentecostales, que desde la fe han encontrado argumentos religiosos que sí respaldan la despenalización del aborto en 3 causales.
Para mucha gente esto era imposible, pero biblistas como Pedro Miguel Fernández y teólogos como Natanel Disla, han explicado algunos ante la opinión pública: libertad de conciencia, plenitud de la vida (que Jesús defiende en Juan 10) y laicidad del Estado.
A esto se añade la reciente Encuesta Nacional sobre Aborto que evidencia 79% de las y los católicos está de acuerdo con la causal vida o salud, 76% con la causal inviabilidad y 66% con la causal violación o incesto.
Estos datos demuestran que la posición de las cúpulas religiosas no representa la opinión de su feligresía.De manera que, a los legisladores y legisladoras, le han matado el cuco y lo han dejado sin excusas para incorporar las 3 causales en el Código Penal, porque aunque algunos jerarcas católicos y evangélicos no lo crean, las mujeres somos gente, y nuestra vida, salud y dignidad también son importantes. ¡He dicho!