Las importaciones y el alto costo se tragaron la producción nacional de ajo

Productores cosechando ajo en una plantación de Constanza

En un sondeo realizado entre técnicos y productores de ajo de Constanza se determinó que las importaciones y el alto costo de producción han reducido las áreas de siembra del cultivo, que actualmente es menor a las 5 mil tareas.
Esa situación y la pobre productividad de las semillas de ajo locales e importadas han bajado la producción de más de 200 mil quintales, que era antes, a unos 50 mil quintales en Constanza.
Este producto ya no se cultiva en la zona de Valle Nuevo, después que el año pasado el Ministerio de Medio Ambiente sacara a los agricultores de allí. En esa área el ajo tenía una mayor productividad, según afirmaciones de técnicos y dirigentes de los productores.
La siembra de ajo comenzó a decaer por la bajada del precio de venta del bulbo por parte de los productores.
Unos 3 años atrás hubo una decepción de los productores para asegurar la venta con otros cultivos en el valle, según José Rafael Rodríguez, encargado de la Estación Hortícola del Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (Idiaf), en Constanza.
Además, la prohibición de la siembra de ajo en Valle Nuevo, desde el año pasado, también ha influido en la reducción de la producción del condimento. Muchos productores han cambiado de cultivo para asegurar precios.
Igualmente, las importaciones de ajo comercial también han influido porque el de producción local no puede competir en tamaño con el importado, pero el criollo es más picante y muchos consumidores lo prefieren.
De unas 20 mil tareas que se sembraban de ajo en Constanza ha bajado drásticamente a unas 5 mil tareas porque el productor no se siente confiado por el bajo precio del ajo criollo.
Nuevas variedades. La Estación del Idiaf en Constanza liberó la semana pasado 21 variedades nuevas de ajo comercial, las cuales están disponibles para los productores que las deseen, informó Rodríguez.
Dijo que “en ese centro estamos haciendo banco de germoplasma de muchos cultivares de ajo. Tenemos más de 30 años cultivando ajo. Esas variedades ya están validadas. Hay tres tipos de variedades de ajo que se siembran aquí: Catín blanco que es parecido al ajo importado, pero más mediano y con un sabor más concentrado. Catín morado y el Polló blanco, pero sus dientes no son homogéneos”.
Unaproda. Los miembros de la Asociación Dominicana de Productores de Ajo (Unaproda) tienen sembradas unas 3 mil tareas de ajo, según explicó su presidente Chelo Pantaleón Cepeda.
Dijo que una parte de las semillas son importadas y las otras criollas. Indicó que el costo es muy alto (entre RD$30,000 y RD$45,000 tarea), lo que ha sacado a muchos agricultores del cultivo. Han decidido sembrar otros productos, como repollo, lechuga, zanahoria y papa, porque le garantizan mayo rentabilidad en las cosechas.
Recordó que en la época de los 90 se sembraban en Constanza más de 20 mil tareas de ajo, pero que eso se ha reducido drásticamente a menos de 5 mil tareas, por el alto costo de producción, el bajo precio a que tienen vender y aumento de las importaciones de un ajo más grande y de mejor calidad, con el que no puede competir el criollo.
Expresó que la producción de ajo en Constanza está entre 6 y 7 quintales por tarea, lo que no le permite recuperar la inversión a ningún productor.
Agregó que esa cosecha tienen que venderla a RD$80 y RD$90 la libra, que no le permite obtener beneficio con su cosecha.
Pantaleón Cepeda manifestó que los productores esperan obtener una mejor producción en la próxima cosecha que está en pie y que lleva un buen desarrollo.
Sostuvo que los miembros de su asociación y los demás productores ajo esperan que las autoridades los ayuden en las negociaciones de precios con los compradores para compensar su inversión.