Las Leyes Electoral y de Partidos son vitales para el país

Tirso Mejía-Ricart

Las Leyes de Partidos y Electoral son fundamentales para la democracia y la paz social de la nación. Se deben discutir racionalmente para organizar al país político.
1) La decisión del comité político del PLD, de “liberalizar” al Congreso en las leyes electorales, parece pretender inducir que el PRM pague el costo político de ello, pues Danilo controla a los beneficiarios de los programas sociales y Leonel al Secretario de Organización del PLD. ¡pero no lo logrará!.
2) Las elecciones primarias simultáneas sirven para garantizar la democracia interna que demanda el Artículo 216 de la Constitución, sin ser influidas por los adversarios con listas y candidaturas manipuladas. Estas podrían realizarse con el padrón que establezca cada partido, con supervisión de la JCE, reduciendo sus gastos.
3) El voto en las primarias debe fijar el lugar de cada candidato. Las generales serían con boletas cerradas y bloqueadas. Esto impediría el “canibalismo” actual, en que los candidatos compiten más con sus compañeros que contra sus adversarios. Lo contrario sería una pérdida miserable de tiempo y dinero, en circunscripciones plurinominales como las nuestras.
4) Si se subdividen las boletas congresual y municipal, se permitiría el voto separado de los senadores y diputados; de los alcaldes y regidores o de los directores distritales y sus vocales directamente, como establece la Constitución de la República (artículo 77).
5) La cuota de género no puede ser global, sino por provincias y municipios, y no menos del 40%, porque puede resultar que al final la JCE tome una decisión en contra de las mujeres, por impracticable, como ya pasó antes.
Lo que sí garantizaría esa cuota es estableciendo que cuando el candidato a Senador no sea sexo femenino, la candidata a primer diputado sea mujer; y en lo adelante por lo menos dos de cada cinco.
6) Debería establecerse que haya un 20% de candidatos de hasta 35 años, en el entendido que éstos sean de uno u otro sexo, para que las cuotas mínimas de género y juvenil sean conjuntamente el 50% del total de candidaturas, a partir de los resultados de las primarias.
7) Para reducir el transfuguismo y la manipulación, en caso de vacantes por renuncia o muerte de los elegidos, los sustituirían los que les siguen en la lista de candidatos que presentó su partido en la elección. También que los legisladores y ediles que apoyen para dirigir sus organismos a un candidato diferente al que señale su partido, se considerarían renunciantes.
8) El tope de gastos por candidatura debe ser bajo, como corresponde a un pueblo pobre con gobiernos corruptos. Hay que adherirse a la posición de participación Ciudadana, de postula hasta RD$100 por elector.
9) Si no hay una fiscalía independiente aprobada por consenso, que persiga los fraudes, los abusos de poder y la compra de cédulas o votos, las elecciones serían fácil presa del despotismo y el descrédito.
El artículo 171 de la Constitución permite que se decida por ley procuradores adjuntos y fiscales independientes por consenso.
10) Los partidos deben ser escuelas de democracia, no de “tiguerismo político”.
11) En años no electorales debe haber recursos especializados para la formación política y administrativa de militantes y dirigentes.