LAS MUJERES QUE GRAVITAN ALREDEDOR DEL MINISTRO MONTALVO

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El que conoce de cerca al ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, dice de él que es un hombre recto, de poco hablar, calmado y que evade dar declaraciones a la prensa.
Sin embargo, al recibirnos en su despacho en el segundo piso del Palacio Nacional, la impresión fue diferente.
Allí nos esperaba para conversar, como siempre ataviado de negro. ¿El motivo?, destacar el trabajo que realizan las cinco mujeres que le acompañan en el día a día en el cumplimiento de sus funciones como viceministras.
Se mostró dispuesto, risueño y muy conversador. La emoción era evidente, quería mostrar al país el valorado trabajo que desde ese ministerio realiza la mujer en el Gobierno, a propósito de celebrarse el Día Internacional de la Mujer, el pasado jueves 8.
Clan femenino. Cada una de las viceministras de la Presidencia desempeña una función distinta: Zoraima Cuello es la responsable de Seguimiento y Coordinación Gubernamental; Marisol Castillo Sánchez, de Coordinación de Proyectos de Políticas de Transparencia Institucional; Sina del Rosario, de Hábitat y Desarrollo Local; Alejandra Liriano, de Relaciones con los Poderes del Estado, Sociedad Civil y Actores Internacionales y Xenia García Cordero, viceministra de Políticas de Transparencia Institucional.
El único hombre “entre todas las mujeres” es Juan Ariel Jiménez, quien ostenta el cargo de viceministro de Políticas de Desarrollo.
Montalvo, un hombre de pocas palabras y de sobrada formalidad, luce cercano, abierto, al revelar el porqué de tantas mujeres en su gabinete ministerial.
Señala que la experiencia de trabajar con mujeres ha sido gratificante. Durante todos sus años laborando junto a ellas, tanto en instituciones públicas como privadas, ha podido apreciar que son más serviciales, comprometidas y leales.
Revela que sus viceministras han sido seleccionadas con criterio de excelencia. “Tienen competencias, la formación suficiente, la integridad y el compromiso que se requiere para este tipo de puestos”, dice orgulloso el ministro Montalvo.
Agrega que este es un “staff todoterreno”, pues trabaja de día, de noche, fines de semana… cada una sabe lo que le toca… es un equipo de alto rendimiento.
Para él, el género femenino ha dado grandes frutos en importantes puestos a nivel público y privado, y entiende que los seguirá dando. Por eso afirma, sin tapujos ni titubeos, que espera que quien lo sustituya sea una mujer.
Empoderamiento femenino. Estas cinco damas, además de desempeñar importantes cargos dentro del tren gubernamental de República Dominicana, son madres, esposas, hermanas, amigas…
Todas coinciden en que sus puestos han requerido gran sacrificio, preparación académica y, sobre todo, desbordante entrega.
Sostienen que, aunque todavía hay mucho por hacer, las mujeres dominicanas han dado sólidos pasos dentro de un mundo empresarial, político e institucional dominado por hombres.
La viceministra Alejandra Liriano apunta que para convertirse en un ente sobresaliente de la sociedad hay dos acciones que la mujer debe tener bien claras: la educación y el empoderamiento.
“Primero se requiere de mucha educación. Esta es la variable que permite a las mujeres volar más alto. Solamente a través de la formación academia, que no tiene que ser universitaria, bien puede ser técnica, se pueden cultivar y cosechar infinidad logros”, afirma.
Asimismo, entiende que toda mujer debe empoderarse en el sentido de no temer salir a realizar su trabajo con dignidad, es decir, sentirse confiada de sí misma, de sus capacidades y fortalezas.
“Yo creo en mí y puedo hacer lo que me propongo”, esta debe ser la frase insignia de toda mujer.