Las voces de los obispos

En las últimas semanas tres destacados representantes de nuestra Iglesia católica, incluyendo el presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano, monseñor Diómedes Espinal, se han pronunciado en contra de la corrupción, delincuencia y la violencia que afecta a la sociedad criolla.
Completan esa lista los obispos Víctor Masalles, de la Diócesis de Baní, y Jesús Castro Marte, obispo auxiliar del Arzobispado de Santo Domingo y rector aquí de la universidad regentada por ese poderoso sector religioso, quienes en intervenciones sucesivas en el programa “Aeromundo” expresaron su consternación por la situación generada a raíz del escándalo Odebrecht.
Pareciera como si se tratara de una línea de la súper influyente Iglesia católica dominicana, y de ser así estaríamos en presencia de una enérgica reacción que debía ser tomada muy en cuenta por los poderes públicos, especialmente por el sistema judicial, aunque en honor a la verdad la Procuraduría General de la República está haciendo su papel y ahora falta que los jueces hagan lo mismo.
Sin embargo, que se levante una fuerte corriente de opinión pública demandando Justicia contra los corruptos y cese de la impunidad constituye una expresión inequívoca de que existe indignación popular por este estado de cosas.
Al margen de la conocida línea opositora del productor de “Aeromundo”, Guillermo Gómez, que practica un periodismo crítico como prueba de la amplia libertad de expresión que hay en el país, los pronunciamientos de esos tres obispos católicos deben mover a la reflexión y es una especie de admonición que tiene que ser escuchada para bien de la tranquilidad y sosiego de la nación.