Lección del PLD al PRSC y PRM

El PLD acaba de dar lección de habilidad que explica su larga permanencia en el poder, abonado por torpezas o ingenuidades opositoras. Su Comité Político decidió dar libertad a legisladores en lo referente a ley de partidos lo cual disipa, al menos temporalmente, el fantasma de división que lo amenaza. La oposición no aprovecha la lección y reacciona ingenuamente: insinúa pactos con un gobierno que ni siquiera ha reconocido y debe desplazar en las próximas elecciones.
Con esta decisión el PLD nada pierde, calma inquietudes y gana tiempo. Es filosóficamente correcta, pues los legisladores sustentan su legitimidad en sufragios de electores y no en la postulación de un partido.
Decisiones similares han sido implementadas anteriormente con excelentes resultados.
En Venezuela, al caer la dictadura Perez-Jimenista en los 60, ganó las primeras elecciones el socialdemócrata Rómulo Betancourt quien, implementando el pacto Punto Fijo concertado previamente a las elecciones, contó con dirigentes socialcristianos para formar su gobierno. Este partido adoptó la línea de “Autonomía de Acción”, aportando dirigentes pero manteniéndose institucionalmente en la oposición, proporcionándole como resultado el triunfo en futuras contiendas electorales.
Dejar en libertad dirigentes partidistas fue practicado por Bosch coadyuvado por Balaguer en 1966. A pesar de acérrima rivalidad electoral, dos dirigentes boschistas se integraron al gabinete de Balaguer: Martínez Francisco, Finanzas, y Brea Peña, Industria. Ángel Miolán y Casimiro Castro se integraron posteriormente en Turismo e Interior. Mientras, el partido boschista ejercía feroz oposición al gobierno, incluso abdicando la democracia y propiciando dictadura con apoyo popular.
Años más tarde Balaguer practicaba y justificaba líneas similares. Cuando gobernaba, viabilizó que Cámara de Diputados fuera presidida por tres ocasiones por el entonces minoritario PLD. Después de renunciado justificó presencia de reformistas en gobiernos del PLD y PRD considerándolas “a título personal”. Mientras el partido ejercía oposición constructiva, evitando aprobación de leyes propuestas por el PLD por resultar perjudiciales a población y economía. Ej: paquetazo fiscal 1996.
En lugar de aprender la lección del PLD, los partidos opositores reaccionan criticándola y formulando propuestas desviadas a lo que les conviene.
Como sería, p. ej. si las cabezas del PRM dejaran en libertad a militantes para elegir autoridades. Y que utilizara su mayoría opositora para contener firme y sistemáticamente loa enormes excesos gubernamentales.
Y si mi PRSC se auto-convenciera que le corresponde denunciar sistemáticamente modelo socio-populista prohijado por demás partidos y enarbolara como estandarte uno basándose en su doctrina y praxis, vía expedita para recuperar su posicionamiento; a lo cual coadyuvaría ignorar confrontaciones internas ya judicializadas y adoptar una línea política institucionalmente opositora, dejando en libertad a reformistas ocupar cargos gubernamentales “a título personal”.