¿Les digo Algo?

 

Darlenis Mercedes Bastardo, 12 años; Gilda Sánchez, 18 años; Vianela Reynoso Amparo, 13 años; Kary Katherine Henríquez, 23 años; Loraine de los Santos, 17 años; María del Carmen Lora, Felicia Barahona y su hijo Miguel Durán de 4 años, Rosa Herminia Bella Novas, Suzet Guillaum, murieron este año por la violencia intrafamiliar o por violaciones perpetradas en barrios y ciudades del país.
El mes de marzo tiene una connotación especial para los grupos que luchan en pro de las reivindicaciones sociales, humanas y políticas debido a que históricamente en ese mes se han realizado a nivel mundial y local importantes discusiones y debates sobre los obstáculos y prejuicios limitantes del desarrollo de las personas y su derecho a ser tratados con dignidad y justicia.
También el 17 de marzo de 1975 fue asesinado en la República Dominicana porsicarios del Régimen de los 12 años del expresidente Joaquín Balaguer, el insigne periodista Orlando Martínez Howley. Crimen ejemplo de la intolerancia, de irrespeto a la libertad de pensamiento y la violencia del poder amparado en la impunidad, causales del auge de la delincuencia, la violencia y la mala distribución de la riqueza.
En muchos de sus artículos Orlando exigía la adopción de políticas públicas para prevenir la violencia de género, la desigualdad social, la protección de los sectores vulnerables con políticas de empleo, educación, de salud y protección social y la reforma agraria, entre otros males que fueron denunciados 42 años atrás y aún siguen afectando a dominicanas y dominicanos, ahora con mayor fuerza.
La falta de políticas de protección efectiva a la mujer ha permitido que sea casi una regla de los asesinos y estupradores amenazarlas o asediarlas en presencia de personas o a solas, sin que se pueda evitar el asesinato o la violación anunciada por los perseguidores.
Este marzo en menos de tres semanas asesinos, violadores e intolerantes dieron fin a las vidas de ocho mujeres, 5 menores de edad entre las que también se cuentan la niña Diana Jiménez Padilla, de solo seis años, y su madre Diana Jiménez Mercado, en un hecho ocurrido en el sector Mella de Santiago de los Caballeros.
La justicia debe enaltecerse y castigar con todo el rigor de la ley a los cegadores de las vidas de las mujeres y niñas y niños abatidos por la delincuencia, la intolerancia y la aberración.


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