Letreros antiguos en la ciudad de Santo Domingo

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POR SEGUNDO ANTONIO VÁSQUEZ
En nuestra ciudad hay edificaciones donde todavía aparecen letreros muy antiguos, que han permanecido allí desde que fueron colocados. Una de ellas está en la Casa Baquero, en la calle El Conde esquina Hostos, construida en el tercer decenio del siglo XX, que llegó a ser el primer rascacielos que tuvo la capital al tener siete pisos, y el pionero en poner un elevador, donde igualmente se instaló el primer negocio ferretero con otros artículos.

También fue la primera que los anunciaba en las paredes frontales en cerámica azul con letras blancas, donde todavía se lee en la calle Hostos: “Muebles-Cristalería, Implementos Ferreteros”, y en El Conde: “Materiales de Construcción, Artículos del Hogar”.

De igual manera, en la calle Hostos Nº 155, se encuentra una de las primeras heladerías capitaleñas que hubo antaño, la cual todavía en la pared de su fachada tiene un letrero que dice: “Helados Imperiales”.

De la misma forma, en la calle El Conde Nº 161 está uno de los primeros negocios en vender prendas preciosas, instalado en el año 1925, el cual tiene dos vitrinas en cuya parte inferior hecha en mármol crema oscuro, todavía se lee en letras negras el letrero que dice: “Joyería Di Carlo”.

Igualmente, en la misma calle esquina 19 de Marzo, está un edificio republicano construido en 1924 donde se instaló uno de los primeros negocios de tela más conocidos por la vecindad capitaleña, en cuyo alto del frente esquinero todavía se lee: “Edificio Cerame”.

Más adelante, en la esquina José Reyes, está el primer inmueble que se construyó exclusivamente para los domingos celebrar los sorteos de la Lotería Nacional, en cuyo alto se observa el letrero que dice: “Edificio Saviñón”, al ser Mon Saviñón su dueño.

También, en esta vía esquina Sánchez está el inmueble hecho en 1937, que se pagó antes de terminarlo con una fortuna en monedas de oro que encontraron los albañiles mientras cavaban el suelo, en cuyo frente se lee: Edificio Copello”, apellido del dueño. Del mismo modo, se conserva la casa de Celeste Porro Nadal, de la calle Hostos Nº 13, situada frente al hoy Parque Duarte, cuando esta área era un terreno frondoso donde la Cofradía del Rosario del Convento de los Dominicos celebraba actos religiosos; en la pared frontal todavía se observa el letrero que dice: “Plaza Duarte”.

Asimismo, la hoy avenida Mella recibía el nombre de Capotillo en 1930, lugar donde se levantó la primera edificación de tres niveles, en la número 155, que albergó a la Mueblería Regia y Mella, como lo revela su letrero aún existente; pero el más antiguo es el de la parte alta que dice “Edificio Capotillo”. También en la número 113, el de la Casa Zaglul, y en la número 107 el del Colchón King,

En la calle Isabel La Católica Nº 158 está una de las primeras casas con balcón corrido florido construida a principios del siglo XX, la cual pertenece a uno de los apellidos más cultos de la Zona Colonial, en cuya parte inferior se aprecia el letrero de aquella época que dice: “J. B. Vicini”.

De la misma forma, en la calle Arzobispo Meriño esquina Salomé Ureña, está el inmueble que se construyó en este sector para instalar el primer supercolmado que traía productos del extranjero, en cuyo frente esquinero se lee: “Casa Velázquez”.

También, en la calle Sánchez Nº 160, se levanta el edificio donde hoy se encuentra la escuela parroquial “Cardenal Beras Rojas”, en cuya parte superior de la fachada está el letrero que dice: 1869 “La amiga de los pobres”, “Asilo de Ancianas Desvalidas”. De igual manera, en la calle Arzobispo Nouel esquina Santomé se encuentra el primer edificio que se hizo para atender a los enfermos gratis, el cual con los aportes del pueblo construyó en 25 años un sacerdote, en cuyo alto de la fachada está el letrero que dice: 1879 “Hospìtal Padre Billini” 1925, año en que se terminó.