Liderazgo PRD de Miguel Vargas

Ubi Rivas.

Con la anulación de la sentencia 002-l8 del Tribunal Superior Electoral del 22-03-l8, por el Tribunal Constitucional, el ingeniero Miguel Vargas, presidente del PRD, afianza su liderazgo en el partido político de mayor data del país, cobra bríos en un terreno donde es el único líder, contrario al PLD y el PRM, que tienen dos.
No es ocioso reiterar mi concepción desde tiempos remotos, en el sentido de que el PRD es el único partido que logrará desplazar al PLD del poder con miras al certamen electoral del 2024, por las consideraciones de que no hay otro en el escenario capaz de destronar al PLD, además, con una oposición minúscula y fragmentada sin planteamientos sólidos que conciten el atractivo de las mayorías.
Reitero que para retornar el PRD al poder, es menester que el líder Miguel Vargas no descuide el proselitismo, los contactos a nivel nacional, deserte de su inaccesibilidad, estructure los dirigentes a nivel nacional, formación política de los valores nuevos que ingresan al PRD, y el activismo de los comités provinciales, ejes nodales de un proyecto político triunfador.
Cuando Miguel Vargas asumió el liderazgo del PRD en 2004 los sondeos le asignaban un l4%, y cuatro años después obtuvo un 4l% en la consulta electoral, con un PRD sacudido por el divisionismo de Hipólito Mejía.
La sentencia del Tribunal Constitucional que virtualmente ratifica a Miguel Vargas el liderazgo del PRD, anuló una iniciativa del valioso dirigente perredeísta Guido Gómez Mazara proponiendo anular la convención del PRD ratificando a Miguel Vargas en la presidencia del partido por cuatro años.
Guido tiene por delante un promisorio futuro político que falta curtir con ejercicio profundo en el país y en las bases, sereno, sin descalificar que descalifica, exento de Strong by Zumba psíquico.