Lo que debemos enseñar y aprender en casa

teofilo-quico-tabar

Dos estimados amigos, el reconocido médico Bernardo Defilló y el destacado periodista Bonaparte Gautreaux Piñeiro (Cabito), me enviaron de Año Nuevo un correo que he querido compartir con los lectores de este espacio. Se trata de las cosas que debemos inculcar a nuestros hijos, nietos y familiares. Dice el correo:
“Es *en casa* que los niños deben aprender a decir: Buenos días; Buenas tardes; Buenas noches; Por favor; Con permiso; Lo siento; Perdóname; Muchas Gracias; Gracias; Me equivoqué. Es *en casa* que también se aprende a: Ser honesto. Ser puntual. No insultar. Ser solidarios. Respetar a todos: amigos, colegas, ancianos, profesores, autoridades.”
“También *en casa* es que se aprende: A comer de todo. A no hablar con la boca llena. Tener higiene personal. No tirar la basura en el suelo. Ayudar a los padres en las tareas diarias. A no tomar lo que no es suyo. Aún *en casa* es que se aprende: A ser organizado. A cuidar de sus cosas. No mover las cosas de los demás. Respetar reglas, usos y costumbres. Amar a Dios”.
“Porque *En la escuela* los profesores deben enseñar: Matemáticas, español, historia, geografía, lengua extranjera, ciencias, química, física, biología, filosofía, sociología, educación física, artes, etc. Y solo reforzar lo que el alumno aprendió en casa
*En la escuela* No se aprende sobre: Sexo. Ideología de Género. Activismo LGBT. Comunismo. Izquierdismo. Socialismo. Islamismo”. Termina el correo diciendo: “Porque con lo que se aprendió *en casa* se respeta al individuo, se es solidario, se respeta la vida, la libertad y la propiedad de todos”.
Ese correo, que probablemente la mayoría acepte como bueno y válido, aunque rechazado por algunos, es necesario en los momentos que vivimos. Porque la realidad es que en importantes segmentos de la sociedad se aplican e inculcan esas enseñanzas, pero en muchos otros se están dejando de lado aspectos esenciales para el comportamiento humano y la convivencia cívica.
Las normas de comportamiento hay que reforzarlas en los hogares. Pero para eso, tiene que haber una participación directa y decidida de los padres. Quienes deben tomar conciencia de que, no solo con conocimientos tecnológicos e informáticos vamos a construir una sociedad civilizada y armoniosa. O que solo dotándoles de bienes materiales serán mejores ciudadanos.
Pero igualmente entre quienes sirven de guías y conductores de la sociedad en todas esferas. Y me refiero a: autoridades, políticos, empresarios, profesionales, periodistas, profesores, artistas, deportistas, religiosos, y todos los que de alguna forma reflejan su accionar a través de los medios de que se disponen, que son cada vez más y mucho más dinámicos.
Hay que hacer esfuerzos desde el comienzo de año, para que haya un despertar colectivo de amor hacia los buenos modales y sanas costumbres. Afianzar la idea de que una nación es el producto de las individualidades de los ciudadanos. Inculcar en todas las actividades esas formas de comportamiento, pero practicándolo cada uno.
Que el deseo de los entrañables amigos que enviaron dicho correo, se haga una realidad para el bien de la nación.


COMENTARIOS