Los empleos que deben crearse

El salto cuantitativo en personas que dependen de cargos públicos y de entidades descentralizadas (sobre 500 mil mal contadas además de nominillas) indica que el Estado dominicano, tenaz creador de entidades nuevas, apela más a ingresar nombres a sus nóminas para satisfacer aspiraciones personales que a proyectos y programas que impulsen la creación de empleos de calidad. Que sean parte de un crecimiento de la economía en áreas prioritarias que retribuyan el ingreso. El tren administrativo dominicano, de los más extensos en América, es causa importante de situaciones deficitarias, con un aumento descomunal del gasto en contraste con el ingreso tributario. Un presupuesto altamente financiado con deudas.

Respaldar a las pequeñas empresas y mantener algunas exenciones para incentivar la expansión de actividades productivas tienen validez. Pero todavía cierta burocracia y cargas fiscales sin equidad retratan al Estado dominicano como débil promotor de empleos reproductivos. La expedición de certificaciones, salvo excepciones, retarda inversiones en la Construcción, emprendimientos fabriles e instalación de negocios diversos, sobre todo cuando desafían prácticas monopolizadoras; a más de faltar aquí una política de sustentación de primeros empleos. El requisito de “experiencia previa” para conseguir puestos es un obstáculo permanente al ingreso a la vida productiva.

Los cien años de Casa de España

Es algo más que el centenario de una simple agrupación de inmigrantes e hijos que un día decidió disponer de un centro para sus encuentros sociales y familiares. La Casa de España es una institución que llega a este largo historial respondiendo al propósito de fomentar los valores familiares a través de la recreación sana, la cultura y el deporte. En su acta de nacimiento figura la meta de promover aquí las tradiciones culturales españolas y lo ha hecho con éxito en una nación que debe a España importantes rasgos y costumbres y el idioma más hermoso del mundo: el castellano.
La Casa de España es sitio para españoles y dominicanos; centro de magnífica instalación, símbolo de convivencia entre la Patria de origen y la otra Patria que de ella surgió de este lado del Atlántico. Reconocimiento a los fundadores y a sus firmes continuadores.


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