Los Smombies: peatones adictos al móvil

José Miguel Gómez
José Miguel Gómez

Los han descrito como los jóvenes que miran hacia abajo; distraídos y seducidos con su móvil, que se pasan más de la mitad del día chateando, en Facebook, buscando en Google, en el Instagram, o en conversaciones que les obliga a tener la cabeza mirando al piso, cosa que les ha llevado a sufrir todo tipo de accidentes: muertes por accidentes de automóviles, chocar a un transeúnte por estar mirando el móvil, fracturarse una pierna por no esquivar un hoyo, golpearse con una pared o poste de energía eléctrica por no mirar ni discrinar el frente. Pero la cosa no para ahí, los smombies, en su patrón neuroconductual han reforzado dentro de su adicción la manía de hablar sin mirar, de responder sin saber a quién se dirige, todo lo hace desde su móvil, pero no puede parar, ni posponer, ni dejar, ni controlar, ni separarse de su móvil por mucho tiempo; es más, estos nuevos adictos no soportan una reunión, o una clase, una conversación por más de media hora sin estar con su móvil. Se les puede ver en total distracción en un aeropuerto, en un parque, en un centro comercial, en un cine o teatro. La adicción es tal, que pueden pagar por una actividad pero no lograr disfrutarla, o conectarse, o prestar atención. Su impulsividad por estar conectado, subir o bajar cosas en Facebook o buscar las últimas novedades, le distrae el ciento por ciento. A los adictos al móvil se les puede ver en grupo a cada quien en chateo, o con una pareja, almorzando sin verse al rostro, ni tocarse, ni socializar las emociones, ni el afecto; cosa que les lleva a ser personas alexitimicas: la incapacidad para expresar emociones positivas, teniendo que asumir la frialdad, apatía, la indiferencia, la falta de apego, caricias, o expresiones de afectividad.
Los jóvenes y adultos adictos al móvil; los smombíes son los peatones que no pueden controlar el impulso, ni la atención, ni pueden discriminar, ni prevenir los riesgos a los que son vulnerables, debido a su conducta adictiva. Sin embargo, como toda adicción, cursan por la diferentes etapas de la conducta adictiva: negación, racionalización, evitación, incapacidad para medir riesgo y consecuencia de su conducta, y la falta de discriminación para prevenir las consecuencias psicosociales, laborales, familiares o de parejas.
Los smombies prefieren victimizarse, culpabilizar a otros, o encontrar que la sociedad no les previene o no puede comprender su pobre enfoque, su baja productividad y el bajo desempeño laboral, o las pérdidas de sus relaciones y sus actividades hacia el solitarismo producto de su adicción. Estos peatones adictos al móvil se les ve en cualquier ciudad, en cualquier lugar, siempre con su móvil, distraídos, ensimismandos y conectados, pero ausente del entorno, desconectado del mundo exterior, de lo que pasa a su alrededor. El mundo de la tecnología y del ciberespacio ha puesto de rodillas a cientos de adolescentes y adultos que no han podido controlar, posponer o detener su conducta adictiva con el móvil. Las consecuencias cuando no están con el móvil son: irritabilidad, mal humor, ansiedad, nerviosismo, desesperación, agresiones o violencia a su pareja o amigos, sin poder detener o confrontar la conducta adictiva.
El smombies ha tenido consecuencias fatales en la vía peatonal, en lugares públicos, en universidades, en sus hogares, debido a su alta distracción, por el móvil y la manía de mirar hacia abajo. Países como Alemania, Francia, Suiza, han optado por prohibir en la escuela y durante el recreo el uso del móvil, para prevenir las consecuencias, el riesgo, los daños colaterales que tienen las tecnología cuando el ser humano no sabe cómo controlarlas, cómo limitarlas o cuándo parar. Las familias, las escuelas, los padres, parejas, amigos, etc; deben de hablar del smombies, y de otras adiciones que comprometen la vida y la Salud Mental de jóvenes y adultos en cualquier sociedad. A los peatones adictos al móvil, que busquen la ayuda, son adicciones que se deben prevenir y tratarse. Los indicadores del mercado, la publicidad y la tecnología predicen que estos trastornos van a aumentar de forma epidémica en todo el mundo. Los países organizados que previenen los trastornos aditivos y las conductas aditivas han dado la voz de alarma por la adición de los peatones al móvil llamados smombies.


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