Luz Nouel de Jiménez: cien años de vida bien contados

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Se consideran privilegiadas las personas que viven un siglo, y doña Luz Nouel de Jiménez es una de ellas. Este domingo celebró junto a su familia sus cien años de vida, un largo camino con altas y bajas, pero siempre llena de amor y fe.
Aunque Luz está lúcida y consciente del momento que vive, por motivos propios de su edad, su sobrino Luis José Prieto conversó con “Rostros” sobre la vida de su tía, única sobreviviente de cinco hermanos.
Su historia inicia en Puerto Plata, el pueblo que la vio nacer; allí pasó su infancia y adolescencia hasta contraer matrimonio con Juan Jiménez de la Rosa, con quien procreó tres hijos: Leopoldo, Margarita y Morella.
Muy coqueta y siempre bien arreglada para cada ocasión, Luz se destacó en su juventud por ser una de las mujeres más hermosas de su pueblo natal, ganando incluso un concurso de belleza en Puerto Plata.
Por el régimen que se vivía en el país, en 1956 decidieron partir hacia Venezuela para construir su nuevo hogar, aunque con la esperanza de un día regresar.
Doña Luz nunca tuvo un empleo, pues se dedicó por completo a la crianza de sus hijos, pero vivió junto a su esposo de manera cómoda para su época.
Hoy en día es la única madre viva de uno de los Héroes de la Gesta de Constanza: Leopoldo Jiménez. La pérdida de su hijo, y luego la de su esposo (en 1998) fueron de los golpes más duros que tuvo que sobrellevar. Otro fue la muerte de su hermana gemela, María del Carmen, el pasado año, una semana antes de cumplir sus 99 años.
Luz se encuentra desde hace cinco años viviendo en el país, al lado de sus hijas, siempre rodeada de muchos cuidados y cariño.


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