Mapas para los amantes de los libros

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Recorrer el Londres de las novelas de Sherlock Holmes, la Nueva York que conoció Federico García Lorca o el Madrid de Galdós, es posible gracias a “Aventuras Literarias”, un proyecto editorial que permite bucear en la geografía de los clásicos de la literatura y crea mapas que son auténticos tesoros de diseño.
La aventura comenzó con el mapa del Londres de las novelas de Jane Austen, y pronto la Lisboa del poeta Fernando Pessoa y el París clásico de Víctor Hugo y ‘Los Miserables’, engrosarán una colección en la que figuran: el recorrido por la capital británica en las novelas de Sherlock Holmes; el mapamundi de ‘La vuelta al mundo en 80 días’; ‘Madrid en las novelas de Benito Pérez Galdós; y la Vetusta que aparece en ‘La Regenta’.
Los “mapas para amantes de los libros” de Mónica Vacas y Daniel Castillo están a medio camino entre la pieza de coleccionista y la obra literaria, un éxito en los mercados de diseño por su cuidada edición, que cuenta además, en todos los casos, con una atlas literario interactivo con el que adentrarse en cada uno de los puntos señalados en los mapas, además de la versión digital de las obras cartografiadas.
Hasta el momento, los últimos lanzamientos del proyecto, que comenzó hace tres años, son: ‘Un poeta en Nueva York’, y dos extensas cartografías en forma de ensayo que inician la colección ‘Paisajes literarios’: ‘Buenos Aires – París. Trazando la Rayuela’; y ‘Nueva York. La ciudad de los espejos’, un cuaderno de viaje por la célebre trilogía de Paul Auster.
Los dos son nuevos en el mundo editorial y están centrados en el trabajo creativo. “Nos llamamos “MS Aventuras Literarias”, en un guiño a las compañías navieras, MS es ‘Misterio y Sociedad’, y jugamos con eso, procuramos hacer poco acto público”, comenta Daniel sobre un proyecto que cuenta también con ediciones en inglés para los mapas de Jane Austen y Sherlock Holmes.
Mónica Vacas, economista, es la encargada de crear las bases de datos de las localizaciones geográficas que luego plasmarán en los mapas y Daniel Castillo, ingeniero, es el encargado “de la parte estética”, del diseño del mapa que ilustra todo el trabajo de documentación.