Marcha del Millón: ¡Felicidades ciudadanía dominicana!

Millizen Uribe

Sí, definitivamente hay que felicitar a la ciudadanía dominicana porque nueva vez ha dado muestras de que su nivel de concienciación, preocupación y rechazo en relación a la corrupción y la impunidad sigue creciendo.
Y fíjense que digo ciudadanía y no pueblo, porque la ciudadanía implica una participación y conciencia que no siempre todo el pueblo llano, víctima de la alienación, de la falta de educación y enredado en los problemas básicos del día a día, tiene la oportunidad de conseguir.
No obstante, la masividad y contundencia de la Marcha del Millón del domingo demuestra que no todo está perdido. Ver a sectores de la clase media y populares expresar su indignación y hartazgo contra estos males es realmente esperanzador porque demuestra que cada vez hay más ciudadanos/as conscientes de sus terribles efectos transversales.
Conscientes de que los recursos que la ciudadanía paga mediante impuestos, muy caros por cierto, terminan en los bolsillos de un grupito.
El dinero para equipar bien los hospitales, y que no estén dando pena como el Hospital Infantil Arturo Grullón que luchó por un tomógrafo y después no lo podía usar por falta de un UPS.
El dinero para mejorar la calidad educativa y así evitar que República Dominicana se siga “quemando” en los rankings internacionales.
El dinero para tener un plan de Seguridad Ciudadana que evite que la delincuencia común mate a los dominicanos/as que salen de madrugada a trabajar o llegan tarde en la noche de estudiar.
El dinero para responder reclamos puntuales como el de un grupo de personas en Azua que pedía un acueducto; el de un grupo de niñas que juegan voleibol en la calle, lesionándose constantemente con vidrios y clavos, por falta de una cancha; o el de los jóvenes de la Red Acopro en Sábana Perdida que están suplicando la construcción de una casa club.
Precisamente, estas fueron parte del millón de razones que movió a la gente a marchar y que hoy impide entremos en el chantaje emocional de sí había o no un millón de personas, tratando de distraer y centrar la atención en un elemento cuantitativo, cuando la lucha contra la corrupción es eminentemente cualitativa.
Tampoco puede ser un elemento de distracción que líderes políticos se vistieran de verde y marcharan, porque desde su condición de movimiento ciudadano no partidista es importante que la Marcha Verde consiga el apoyo no sólo del PRM, sino de todos los partidos y líderes políticos que deben pactar a favor de luchar contra la corrupción y la impunidad.
De modo que adelante dominicanos y dominicanas, felices, optimistas, de pie y unidos.
Convencidos de que podrán robarse medio país, el Congreso, la Justicia, los fiscales, pero la esperanza es verde y contra ella definitivamente no podrán.