Médico aconseja priorizar atención infancia en primeros tres años para lograr cambios

Instituciones se comprometen a ampliar las intervenciones que impactan el desarrollo de la primera infancia. En foto, Dr. Rafael Peréz. HOY/ Aracelis Mena. 13/09/2018
Instituciones se comprometen a ampliar las intervenciones que impactan el desarrollo de la primera infancia. En foto, Dr. Rafael Peréz. HOY/ Aracelis Mena. 13/09/2018

Un consultor de UNICEF afirmó que los tres primeros años de vida, incluyendo el embarazo, son fundamentales para que los infantes se nutran de estímulos humanos que marcarán su desarrollo para toda la vida.
Sin embargo, la inequidad, ausencia de prioridades y los más diversos tipos de violencia que se registran en los países atentan contra el desarrollo de una infancia sana y feliz.
Así lo aseguró ayer el doctor Rafael Pérez Escamilla, consultor del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), quien aseguró que el Estado debe tener políticas públicas, legislaciones y presupuestos para proteger la primera infancia. El consultor, quien tiene un doctorado en nutrición infantil y es director de Salud Pública de la universidad de Yale, dijo que existen evidencias científicas contundentes con relación al tipo de personas exitosas e inteligentes que produce la inversión en la infancia desde la etapa del embarazo. La respuesta para educar con cariño desde la infancia involucra al Estado, las familias, las estancias, los cuidadores de los pequeños, los educadores y los proveedores del sistema de salud, asegura Pérez Escamilla.
La base de ese crecimiento es desde el embarazo y durante los primeros tres años que es cuando el cerebro crece más rápido y los niños crecen físicamente, jamás vuelve a producirse esto.
Cariñoso. Todo niño necesita un cuidado cariñoso y sensible, su desarrollo es como el de una flor con cinco pétalos, el primero es el del acceso a servicios de salud desde el embarazo de la madre.
Un segundo pétalo o componente es el acceso a alimentación y nutrición de buena calidad, esto implica buena alimentación a la madre embarazada y una correcta lactancia materna.
El especialista planteó también la necesidad de que los infantes sean disciplinados con normas cargadas de amor y cariño, es muy importante que los niños participen en las tomas de decisiones, como los alimentos.
Los niños deben ser protegidos contra todas las formas de violencia, la región del cerebro que se encarga de desarrollar la autoestima y las emociones se daña con cualquier tipo de violencia, ya sea física, emocional, sexual o verbal.
Esto involucra la protección social que da acceso a recursos de alimentos, salud y estimulación temprana.
“No es un secreto que nuestros países tienen altos niveles de inequidad social y existe gran riesgo de que millones de niños no se desarrollen bien. La pobreza abre las puertas a la violencia doméstica, el abuso de sustancia y un obstáculo para que se pueda otorgar el cuidado cariñoso y sensible”, dijo el especialista.
Los niños tienen derecho a estimulación temprana, antes pensaba que la educación comenzaba en el primer año, ahora la neurociencia dicen que la educación comienza desde el nacimiento.
“Los niños desarrollan sus neuronas explorando, por eso se les debe cantar, hablar y que se juegue con ellos desde que nazcan, que haya libros que ellos puedan revisar”, dijo.
Señaló que jamás una pantalla puede sustituir el afecto y el contacto hacia los pequeños. Los bebés aprenden el comportamiento de las personas, los niños aprenden la práctica de comer sano durante los primeros tres años de vida, insistió.
El Estado. Ya existen evidencias exitosas. El ejemplo es Chile, tiene una interconexión con salud, educación y protección social. El Estado debe establecer políticas basadas en evidencia, pero bien coordinadas con todas las entidades organizadas del país.
Es menester que en cualquier entorno el niño tenga la misma atención integral; eso requiere visitas domiciliarias.