Mejía y Jorge Ramos

No cabe dudas de que el presidente Hipólito Mejía y el periodista de la cadena Univisión Jorge Ramos son figuras indistintamente muy controversiales; cada uno muestra una particular forma de ser que lo distingue de otros en el desempeño de sus respectivas funciones. En el caso del presidente Mejía, su particular forma de actuar lo coloca para muchos “fuera” de los parámetros en que debiera desenvolverse un Jefe de Estado. Jorge Ramos, por su parte, es considerado un veterano comunicador social, muy agudo en sus entrevista, sobre todo a presidentes de naciones con un récord que sobre pasa la docena. Por eso, la entrevista que hiciera Jorge al presidente Hipólito Mejía el pasado 11 de noviembre es una entrevista normal, si tomamos en cuenta las características de ambos. Los rumores que comenzaron a circular luego de la misma, daban la impresión de que el presidente Mejía había “metido la pata” y de que Jorge Ramos había sido imprudente e irrespetuoso con el mandatario. Ese era el tema obligado dondequiera que se reunían dos o más; olvidándose de momento el alza de la prima del dolar; los altos precios de todo lo que hay que consumir; los apagones; la ola de violencia; los 8 muertos, los heridos y apresados resultados del paro nacional; etc.; mucha de esa gente que comentaba, no había visto u oído la entrevista. Se produjo un revuelo que llamaba la atención. Oportunamente, productores de programas televisivos como Milagros Germán y Nuria Piera, entre otros; pasaron la entrevista en sus respectivos espacios, de manera especial, lo que ayudó a edificar a la población, y a los críticos a favor y en contra que todavía no cesan en sus opiniones como si no conocieran al presidente Hipólito Mejía.

Respeto una y otra formas de dichas críticas; y considero la entrevista muy normal. Primero, porque ése es nuestro presidente; con una personalidad que él mismo ha definido como “atípica” y lo ha demostrado en el plano local y extranjero. Segundo, porque he visto otras entrevistas del periodista Jorge Alberto Ramos Avalos y ésa es la forma que le caracteriza; busca lo que no se ha dicho; talvez lo que alguien no se atreve a preguntar; o talvez busca revelar verdades que parecen mentiras. Tiene una forma intrigante de preguntar sin faltar al respeto; y es capaz de llegar adonde muchos no llegan, porque no asume la autocensura; ni es víctima por ahora en su medio y su país, de violación a la libertad de expresión y difusión del pensamiento. El contenido publicado de la entrevista luce sano, abierto, respetuoso; además, algunas preguntas fueron sustentadas en revelaciones publicadas que el periodista tuvo en sus manos y hacía gestos de mostrarlas al presidente Mejía. Y al final, cuando se producen las expresiones “pesadas” sobre el ex presidente y candidato presidencial del PLD, doctor Leonel Fernández; fuera del set de la entrevista pero con cámaras en acción que no se ve objeción a las mismas sino un ambiente camaraderil; las partes talvez sin pretenderlo se “alimentaron” mutuamente; el Presidente Mejía ponía en manos de la prensa extranjera una expresión impropia hacia un opositor y candidato con el que terciará su partido en las elecciones de mayo del 2004, y para las que él mantiene su decisión de “repostularse”; además su principal contendiente. Y Jorge Ramos recibía sin buscarlo un ingrediente adicional que haría más trascendente y controversial su entrevista, en el marco de sus objetivos periodísticos con las entrevistas a los mandatarios.

En cuanto al Presidente Mejía, aunque en momentos lucía rígido; y pienso yo después de haber escuchado al Director de Prensa de la Presidencia, el periodista González Fabra en el programa de Nuria Piera, del pasado sábado 15, quien decía que no es su costumbre conocer previamente el cuestionario de las entrevistas al presidente que entonces el presidente Mejía pudo haberse sentido un poco presionado por la rapidez, la agudeza y la puntualización de Jorge Ramos al preguntar. Pero ese es nuestro presidente; una figura atípica; que responde de inmediato; que no se inmuta; a quien nadie saca de su contexto. Allí se rememoraron varios ejemplos de las expresiones y respuestas del presidente. Tomemos en cuenta ahora, lo que ha dicho después de esa entrevista: “Eso es un show tuyo” le dijo al periodista de este diario Manuel Jiménez, en Santa Cruz, Bolivia, ante las preguntas de éste sobre las peticiones del ex Canciller Hugo Tolentino Dipp y el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, respectivamente, quienes le piden reflexionar y abandonar sus aspiraciones reeleccionistas. Y sobre los ciudadanos muertos por disparos durante el paro nacional; le dijo al mismo periodista, también en Bolivia, lo siguiente: “Los muertos fueron personas que violaron los cánones institucionales y se le pegó un tiro”. (Sin comentarios).

No creo que esta última expresión sea fruto de la íntima convicción del presidente Mejía; ni que pueda salir de su corazón; pienso que aveces el presidente, por su agitada cotidianidad desenvuelta en una agenda tan amplia y tan diversa; ahora frente a tantas situaciones adversas; aveces pudiera sentirse hastiado cuando lo aborda la prensa sobre todo de manera imprevista y ofrece respuestas con ciertos matices. Si juntamos estas respuestas con las ofrecidas a Jorge Ramos; dónde está lo malo de uno y de otro? Nuestro presidente siempre ha sido así, no cabe dudas. Y el periodista de Univisión en su forma y estilo también realizó el trabajo a que vino. Lo que haya que corregir o cambiar, no está en la entrevista de Jorge Ramos.


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