Mensaje del pastor Ezequiel Molina

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El mensaje del pastor Ezequiel Molina Rosario, Presidente del Ministerio “La Batalla de la Fe”, pronunciado ante miles de creyentes cristianos evangélicos el primer día de Año Nuevo, 2010, es  comparable a  pasadas instancias que el pueblo dominicano debe tener en cuenta: el sermón de Fray Antonio de Montesinos en el Adviento de 1511, y […]

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El mensaje del pastor Ezequiel Molina Rosario, Presidente del Ministerio “La Batalla de la Fe”, pronunciado ante miles de creyentes cristianos evangélicos el primer día de Año Nuevo, 2010, es  comparable a  pasadas instancias que el pueblo dominicano debe tener en cuenta: el sermón de Fray Antonio de Montesinos en el Adviento de 1511, y la carta Pastoral de los Obispos, leída en los templos Católicos Romanos ante las congregaciones el  mes de enero de 1960.

El Reverendo Molina hizo una sugerencia, que más bien puede ser catalogada como un grito profético de inspiración divina: sugiere legalizar el uso de estupefacientes prohibidos que propician los vicios, para así eliminar la plaga del narcotráfico que está usurpando la mente, los bolsillos, y las vidas mismas de muchos a todos los niveles de la sociedad.

El grito profético del Pastor Molina fue un mensaje directo, punzante, valiente  y aleccionador que tiene similitudes con la homilía de los Frailes Dominicos, el segundo domingo de Adviento, 1511, que condenaron los abusos de los conquistadores en el llamado Nuevo Mundo que se conquistaba en ese entonces bajo la tutela de reino de “Castilla y León”.  Asimismo, es comparable a la carta de enero 1960, de los prelados religiosos, lanzando ataques contundentes a la dictadura de Trujillo.

Otro punto de similitud es en cuanto al estamento y fuerzas de poder que hay detrás de lo denunciado por Ezequiel Molina y lo que tan valientemente sugiere; pues, detrás de los colonizadores y los que gobernaban en la isla y toda la América, estaba el absolutismo del reino de “Castilla y León”. Hoy, el poder está en los narcotraficantes de las drogas, está en países que tienen la potestad, si les da las ganas de propiciar leyes y formas efectivas para menguar y eliminar las nefastas mafias que imperan.

Las potencias mundiales se atormentan, con razón, por las amenazas de individuos y grupos terroristas y se afanan por detectarlos e inutilizarlos; sin embargo, no se hace lo suficiente por neutralizar a los traficantes y consumidores de las drogas prohibidas.

¿Por qué será?  ¿Será que hay beneficios tangibles  y/o secretos para dejar esta problemática sin confrontarla decidida y efectivamente para menguar, eliminar o controlar el narcotráfico y el uso y abuso de drogas como asunto prioritario de Estado?

La diferencia que hay entre los hechos del pasado de los Frailes Dominicos en 1511, y la carta de los Obispos Católicos en 1960, con el grito profético del predicador Evangélico, ahora el primero de enero, 2010, es que el poder no está centralizado, sino repartido en pulpos con múltiples tentáculos que chupan las finanzas, la voluntad y la misma vida de personas inocentes, débiles emocionalmente, deficientes en lo moral y de poca o ninguna  fortaleza espiritual.

La sugerencia del Pastor Molina Rosario debe ser escuchada, y tomada  en cuenta, como se tomó en consideración el reclamo de Montesinos y la Carta Pastoral de  los Pelados que dio  comienzo a la desaparición de la dictadura trujillista.


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