Migrantes caravana, ante dilema de quedarse en México o seguir

A woman performs as a mime for Central American migrant children at the Jesus Martinez stadium in Mexico City, Tuesday, Nov. 6, 2018. Humanitarian aid converged around the stadium in Mexico City where thousands of Central American migrants winding their way toward the United States were resting Tuesday after an arduous trek that has taken them through three countries in three weeks. (AP Photo/Rodrigo Abd)
A woman performs as a mime for Central American migrant children at the Jesus Martinez stadium in Mexico City, Tuesday, Nov. 6, 2018. Humanitarian aid converged around the stadium in Mexico City where thousands of Central American migrants winding their way toward the United States were resting Tuesday after an arduous trek that has taken them through three countries in three weeks. (AP Photo/Rodrigo Abd)

Miles de migrantes centroamericanos aguardaron ayer en un estadio en el este de Ciudad de México, donde afrontan el dilema de pedir refugio ante las autoridades mexicanas o arriesgarse a llegar hasta la frontera estadounidense, donde el Gobierno de Donald Trump les quiere denegar la entrada.
Más de 5,000 personas, en su mayoría hondureñas, han ido llegando desde el domingo a la capital mexicana, donde son ubicadas en carpas y tiendas de campaña en el complejo deportivo Magdalena Mixhuca, se les brinda alimentación, asistencia sanitaria y asesoramiento jurídico.
Entre los migrantes circula la idea de que van a emprender de nuevo su camino hacia Estados Unidos mañana viernes, cuando los contingentes que se encuentran en el estado de Puebla ya hayan alcanzado Ciudad de México. Sin embargo, varias asociaciones humanitarias, entre ellas el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), están redoblando los esfuerzos para informar a los migrantes de dificultades de entrar en EEUU y les aconsejan pedir asilo en México.
“Para quedarme en México, me hubiera quedado en Honduras”, dijo contundente León Rodríguez tras abandonar una carpa de asesoramiento migratorio donde le advirtieron de “los peligros de la frontera”, como la “separación de familias”. Este hondureño, que abandonó su país por “la inseguridad y el mal gobierno” tiene claro, a pesar de las dificultades de la travesía, que “uno sabe a lo que se atiene y el riesgo que corre”.
El hondureño Francisco Redondo tiene más dudas sobre la llegada a suelo estadounidense.