Ministro Hacienda asombrado con llamado a contener deuda

El ministro de Hacienda, Donald Guerrero Ortiz, calificó de “extraño y abstraído de todo análisis de sus causas, magnitud y características”, el llamado a contener la deuda pública que hizo el representante del Banco Mundial en el país, AlessandroLegrottaglie. Hoy/Fuente Externa 4/9/18
El ministro de Hacienda, Donald Guerrero Ortiz, calificó de “extraño y abstraído de todo análisis de sus causas, magnitud y características”, el llamado a contener la deuda pública que hizo el representante del Banco Mundial en el país, AlessandroLegrottaglie. Hoy/Fuente Externa 4/9/18

El ministro de Hacienda, Donald Guerrero Ortiz, calificó ayer de “extraño y abstraído de todo análisis de sus causas, magnitud y características”, el llamado a contener la deuda pública que hizo el representante del Banco Mundial, Alessandro Legrottaglie y planteó que una prudente gestión de los recursos públicos manda a distribuirlos de forma equilibrada y sin poner en riesgo su sostenibilidad en el tiempo.
“Eso es lo que ha hecho la actual administración del Estado”, afirmó según un documento en el que reiteró que en cinco años, más de 1.2 millones de personas salieron de la pobreza, gracias al crecimiento económico y a las políticas sociales emprendidas por el Gobierno.
Guerrero expresó que esa reducción significa 13.9 puntos porcentuales, “cifras que no tienen mucho precedente a nivel mundial” y que unidas a una disminución de 0.496 en 2012 a 0.457 en 2017 del índice Gini, que mide la desigualdad en la distribución de los ingresos, evidencian que las políticas públicas puestas en marcha desde 2013 con una mayor inversión en la educación, el sector agrícola, las Mipyme y los programas de protección social, han alcanzado resultados satisfactorios.
Dijo que el volumen de recursos asignado a cada función del Estado siempre estará condicionado por su disponibilidad.
El texto expone que no obstante, dejó claro que cualquier comparación internacional sitúa al país en el grupo de más bajos ingresos fiscales, que mientras en América Latina, superan, en promedio, al equivalente al 23% del PIB regional, en la República Dominicana alcanzaron apenas el 14.9% en 2017.
“La realidad es que los ingresos tributarios son bajos y esa es la principal limitación para la provisión de bienes y servicios públicos, aun estando en la frontera de eficiencia en el uso de los recursos”, sostuvo Guerrero.
Dijo que en ese contexto de estrechez de recursos fiscales y la necesidad de atender las legítimas demandas de la sociedad por más y mejores servicios públicos es que debe analizarse la evolución de la deuda.
Al FMI con cariño. Al referirse a las declaraciones de Legrottaglie sobre la aparente contradicción entre el buen desempeño económico pero sin mejoras en reducción de pobreza y la desigualdad que caracterizarían a la República Dominicana, declaró que desde el Ministerio de Hacienda valoran las opiniones y creen en el debate de las ideas, más aún cuando provienen de una institución que ha sido aliada estratégica para el país en su senda hacia el desarrollo.
“Sin embargo, en esta ocasión nos sentimos en la obligación de manifestar que no estamos de acuerdo con las apreciaciones realizadas que, por lo demás, no se sustentan en las informaciones disponibles y en los hechos contrastables”, manifestó.
Aseguró que el nivel de endeudamiento del país no está entre los más altos de la región y que al cierre de 2017, la deuda estaba en alrededor del 39% del PIB, cuando el promedio regional era de 55.4%.
Aseguró que el tamaño de la deuda tampoco es el principal indicador de riesgo y que el país ha logrado acceder y goza de la confianza de los mercados internacionales, lo que ha propiciado que tres agencias calificadoras de riesgo mejoraran su calificación en los últimos tres años.
Declaró que en los últimos años ha bajado la proporción de deuda en monedas extranjeras de un 84% en 2013 a un 74% a junio pasado, lo que redujo la exposición a fluctuaciones en los tipos de cambio y alrededor del 88% está contratada a tasas fijas, con lo que el riesgo de aumentos de tasas de interés solo afecta de manera marginal.
Aseveró que la tasa de los bonos domésticos ha descendido de un promedio de 13% en 2013 a menos de 10% en 2018; el plazo de la deuda subió de siete a nueve años de 2013 a junio de 2018 y empezó un programa de emisión de bonos globales en moneda local.