Muchas historias que contar

Portada del su libro

El interés de Carmenchu por la escritura no fue casual, ya que lo lleva impregnado en sus genes de parte de su madre, la destacada escritora de origen español María Ugarte, radicada en la República Dominicana. Sin embargo, trató de desarrollar y mantener su trayectoria en el mundo periodístico sin ampararse en la sombra de fama de su progenitora.
Son numerosos los escritos de Carmenchu Brusíloff, cuyos “pininos” fueron en la década de los ‘70.
Su carrera se afianzó en 1981, con el nacimiento del periódico “HOY”, adonde llega como editora de la sección de contenido social “Temas”.
En su andar como joven inquieta con una gran pasión por la escritura y la lectura, trabajó en firmas corporativas en varias ocasiones, pero al final prefirió dedicarse a lo que ella confiesa que fue siempre su actividad favorita, aunque implicara menos ingresos: el periodismo, una profesión que ejerció y ejerce de manera empírica.
Su columna “Menudo” en “Listín Diario” es harto conocida, pero también sus escritos sobre moda, viajes… pero llegó el momento en que (citando sus propias palabras) le movió ya no el “gusanillo de la inmediatez, de los escritos diarios, como su columna, o como su labor de editora de cabeceras quincenales o mensuales… entonces decidió escribir un libro, trabajo que demanda más dedicación, mayor tiempo.
Así fue como nació “Retazos de una vida”, una obra que recoge gran parte de sus vivencias.
Relatos. Valiosos conocimientos, experiencias, y con ellas, fascinantes anécdotas que hacen que al leerlas sea inevitable sonreír, forman el contenido del libro de Carmenchu, que fue publicado en 2015.
En sus páginas destaca anécdotas periodísticas de sus más trascendentales entrevistas, como la realizada al político y diplomático Henry Kissinger.
Periodista 24 horas. En “Retazos de una vida”, cuenta que en una ocasión, al salir de un restaurante, vio un tumulto y al preguntar qué pasaba, alguien le dijo que el presidente Balaguer estaba allí. Ella, periodista las 24 horas, se acercó y pudo entrevistarlo, pero para poder hacer la fotografía tuvo que sacar un “papelito” con las indicaciones para usar la cámara, suscitando risas entre los encargados de la seguridad del presidente.
Carmenchu, a quien tuvimos la oportunidad de conocer de cerca en este encuentro con el equipo de ¡Vivir!, no descarta la posibilidad de escribir otro libro, y no nos extrañaría, ya que su vida y su amor por las letras son una fuente inagotable de motivación.