Música clásica de luto por partida de INCHÁUSTEGUI

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Artistas y comunicadores expresaron su pesar por el fallecimiento del cantante lírico, concertista, investigador y escritor Arístides Inchaústegui el martes a los 79 años.
El artista expiró en la clínica Abreu de Santo Domingo y sus restos fueron cremados ayer en la Funeraria Blandino de la avenida Abrahan Lincolm, cumpliendo con su voluntad.
El cantante Niní Cáffaro dijo que conoció a Arístides desde niño porque se formaron juntos con las orientaciones del padre Rafael Bello Peguero. “Siempre fue un gran tenor, muy aficionado a lo clásico y a las óperas. Un gran amigo que Rafael Solano y yo lo visitábamos cuando íbamos a Nueva York, porque él vivió un tiempo allá”, señáló el intérprete de Por Amor.
Cáffaro agregó que se sentía feliz cuando lo veía cantar en las óperas debido a que se trataban como hermanos. Recordó que “en 1959 en Rahintel quería cantar “Amor y delirio” pero ya Inchástegui la tenía montada y yo respetaba el repertorio de los demás”.
El también director del Teatro Nacional Eduardo Brito reiteró su sentimiento por la muerte de su amigo y hermano, porque era un hombre muy recto y muy formado. “Ejemplo de eso es la labor que hizo en el programa radial ‘Raíces’, de nueve a diez de la noche con la música de los grandes maestros para que la gente aprendiera a escuchar la música clásica”, expresó.
De su lado el periodista y locutor Napoleón Beras Prats manifestó que el sentido fallecimiento de Arístides Incháustegui enluta al arte dominicano, por los significativos aportes al desarrollo del mismo en múltiples facetas.
“Este gran cantante, investigador, historiador y escritor, deja un gran vacío en la sociedad dominicana que va a añorar mucho su canto operático y popular y sus orientadores libros y escritos. Recordación por siempre y que Dios lo tenga en su reino divino”, fueron las palabras de Beras Prats.
También el maestro Rafael Solano tuvo palabras de condolencias para el fenecido Incháustegui: ““Arístides es uno de los responsables de la introducción de las óperas a República Dominicana. Recuerdo sus primeras presentaciones en el programa ‘La Hora del Moro’ que producíamos en Rahintel, canal 7, a finales de la década del 50.
“Hemos perdido a un gran investigador, historiador y magnífico cantante operático. Deseo consuelo a sus familiares y paz a los restos de este gran dominicano”, finalizó el autor de “Por amor”.

De su vida. Incháustegui Nació en Santo Domingo el 3 de mayo de 1938. Guiado por Rafael Bello Peguero, organista de la antigua iglesia de los Dominicos, dio sus primeros pasos en la música.
En 1953 ingresó en el Conservatorio Nacional, donde tomó clases de canto con la profesora austriaca Dora Merten. Tres años más tarde hizo su debut como solista en el auditorio del Palacio de Bellas Artes, ocasión en la que interpretó la parte del tenor en el Requien de Fauré.
Fue miembro fundador de Coro Nacional, institución en la que actuó como solista en repetidas oportunidades. A finales de los años 50, el Maestro Arístides Incháustegui incursionó con gran éxito en los géneros más populares de la canción y se presentó en centros nocturnos, teatros, radio, televisión y se dio a conocer con un exitoso repertorio, sobre todo a través de La Voz Dominicana.
Este período culminó en 1962 cuando radicado en el extranjero, participó en importantes espectáculos que le llevaron por varias ciudades de Canadá, Puerto Rico y EE.UU.


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